Un grupo de siete alcaldes del conurbano apuró una cumbre de urgencia en la Casa de Gobierno. Pidieron ayuda, pero se fueron sin nada. Aseguran que sin asistencia de la Nación, no hay bono.
Un grupo de intendentes del conurbano, compuesto por una intendenta y seis intendentes peronistas, viajaron este miércoles hasta La Plata para reunirse con el gobernador Axel Kicillof en Casa de Gobierno y presionarlo para buscar una salida para pagar el bono a los trabajadores municipales anunciado por Sergio Massa.
La reunión no estaba en agenda y se definió durante la tarde. Kicillof suspendió una actividad que tenía en Pergamino donde anunciaría nuevos beneficios del Banco Provincia y voló hacia La Plata para recibir a los alcaldes.
El pago de la suma fija de 60 mil pesos anunciada por el ministro y candidato Sergio Massa puso en aprietos a la mayoría de los intendentes. El anuncio se hizo como parte de una serie de medidas para atemperar el impacto de la inflación, disparada por la devaluación post-PASO. Sin embargo, los funcionarios públicos aseguran no tener recursos para sustentar ese pedido.
Estuvieron Federico Achaval (Pilar), Andrés Watson (Florencio Varela), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Gustavo Menéndez (Merlo), Fernando Moreira (San Martín) y Mayra Mendoza (Quilmes).
A pesar del pedido de urgencia, salieron de la gobernación con quejas por la indefinición sobre la asistencia financiera que le reclaman a la Provincia y a la Nación para afrontar el pago del bono.
Si bien los municipios y la gobernación aclararon que fue una de las reuniones semanales de seguimiento de gestión, en ambos sectores reconocieron que el bono y las paritarias distritales fueron el tema central. “Se habló sobre las obras a priorizar, las necesidades puntuales para los próximos tres meses y cómo avanzan las paritarias en cada distrito y cómo se implementa el bono”, afirmó una fuente del entorno de Kicillof.
El encuentro duró casi dos horas y hubo momentos en donde la tensión escaló. Es que a este nuevo frente económico que deben afrontar los intendentes, se suman viejos reclamos por fondos para obras públicas atrasados. “Nos fuimos con caras largas y las manos vacías”, describió un participante del encuentro. Dijo que ante la consulta sobre si habrá o no asistencia financiera de la provincia, Kicillof se limitó a responder que “está en estudio” y no dio definiciones ni fechas para resolver la situación. “Manejan sus tiempos, nos caminan”, se quejó el dirigente.
El anuncio de Massa divide a los intendentes peronistas. Hasta ahora sólo han garantizado el pago Moreira (San Martín), Mario Secco (Ensenada), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Ariel Sujarchuk (Escobar). Los gremios bonaerenses también están a la espera y, como el grupo de gobernadores que se niega a abrir la billetera, critican la falta de coordinación entre el Palacio de Hacienda y las gestiones locales: “Massa no habló con nadie”, aclaran.
El planteo de Kicillof respecto a cómo afrontará el pago del plus a los 600.000 trabajadores estatales de la provincia es algo sinuoso. «Algo vamos a implementar a nivel provincial, veremos qué», aseguró.
El gobernador no confirma que lo va a pagar tal cual lo plantea el gobierno nacional, pero tampoco lo rechaza como sí lo hicieron los gobernadores de Santa Fe, La Pampa, Tucumán, Entre Ríos, Catamarca y CABA.
Esa postura revela que el anuncio del ministro de Economía se cruzó con la negociación paritaria que no sólo venían encauzando las provincias, sino también el sector privado.
En el gobierno bonaerense evalúan la posibilidad de unificar el bono con un aumento del 15% previsto para septiembre de acuerdo al seguimiento de la paritaria con los gremios estatales, aliados a Unión por la Patria.
