El expresidente le tira flores constantemente a Milei y genera incomodidades dentro de Juntos por el Cambio.
Las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) dejaron como resultado no solo el triunfo del candidato a presidente de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, con más del 30 % de los votos, sino el entramado de los dirigentes de Juntos por el Cambio (JxC) en la carrera por llegar a la Casa Rosada luego de la interna en la que Patricia Bullrich se impuso sobre Horacio Rodríguez Larreta.
Luego de los comicios, muchos ni se imaginaron que uno de los máximos exponentes del espacio y expresidente de la Nación, Mauricio Macri, tendría un rol tan ambiguo en la campaña no solo por la posibilidad que tiene la alianza opositora de ganar las elecciones, sino porque la ganadora de la primaria dentro de su espacio fue su exministra de Seguridad, a quien prefería por encima del jefe de Gobierno porteño.
Macri coqueteó mucho en las últimas semanas con Milei. Es cierto que incluso desde la campaña del 2021 había ciertos elogios de uno hacia el otro de manera recíproca, pero después de las PASO, las reuniones y los llamados telefónicos que intercambiaron en los últimos meses fueron in crescendo. «Hablamos de muchos temas, no solo me pregunta de economía, sino que me ha mostrado un costado humano que yo no esperaba para el vínculo que tenemos», contó el economista.

«La motosierra es fundamental, pero tiene que ser parte de una caja de herramientas. Creo que Javier Milei es parte del cambio que se viene en Argentina, los libertarios son una realidad, pero Patricia ya tiene todo un equipo que sabe qué hizo bien y qué estructuras nos trabaron anteriormente», expresó el fundador del PRO esta semana, una especie de «mimo» que hace ruido en Juntos por el Cambio y desorienta a muchos.
Milei no se quedó atrás y le devolvió la pared: «Si soy presidente, Macri tendría un rol destacado, sería representante de la Argentina, por encima incluso de Cancillería, sería como un representante del país». Y destacó que «habría que crear una figura» para eso, en relación al cargo que le ofrecería al expresidente, considerando que «Macri es alguien que puede abrir mercados».
Está claro que los dos están en la misma sintonía y que los elogios del exmandatario confunden no solo a los dirigentes del espacio -que ya provocó la renuncia de Elisa Carrió como candidata al Parlasur, aunque adujo problemas de salud-, sino que «desorienta al votante», según analizó el ex ministro de Economía del gobierno de Cambiemos, Alfonso Prat Gay. «Dijo que iba a ser neutral en la interna y no lo fue, y ahora resulta que está siendo neutral en la general», le apuntó a Macri.
Lo cierto es que quien fuera presidente entre 2015 y 2019 no desea ser solo alguien de consulta o un jubilado de la política. Bullrich ha manifestado ser la «líder» del espacio y él mismo lo reafirmó en una presentación de su libro Para Qué. «Me lo gané, ¿no?», dijo la candidata en una entrevista con TN. No obstante, el fundador del PRO quiere seguir siendo preponderante en un eventual gobierno suyo e incluso de Javier Milei.

«Si no gobiernan ellos (el peronismo), ni nosotros (Juntos por el Cambio), gobernaremos nosotros a través de Javier. Lo importante es el fin del populismo», dijo Mauricio en una reunión con empresarios de hace unos días. No se sabe en qué contexto lo dijo, pero lo cierto es que si el libertario llega a la Casa Rosada e implementa las medidas que propone, deberá tejer un acuerdo en el Congreso con JxC.
Más allá de las flores que le tira Macri a Milei, en las últimas horas fue la propia Bullrich quien intentó bajar los humos sobre la polémica y le marcó un poco la cancha al fundador del espacio amarillo para que no queden dudas sobre si juega para su candidatura o para La Libertad Avanza. «Mauricio Macri es de Juntos por el Cambio, es del PRO. Él ya contestó claramente. No va a ir a un gobierno de Milei», exclamó la candidata.
Esta vez, la pared la devolvió el propio Macri mediante un retuit de la cuenta del PRO en X (ex Twitter) en el que él mismo elogia a Bullrich y cuenta cómo se respaldará si gana las elecciones: «Patricia va a apoyarse y respaldarse en un equipo de gente muy valioso que tiene experiencia, que ya estuvo. «¿Sabés lo que es lidiar con un Estado lleno de talibanes de La Cámpora? Eso lo vivimos nosotros, y gobernar frente a tantos intereses mafiosos, que se van a enfrentar a cualquier cambio».
.@mauriciomacri sobre @PatoBullrich pic.twitter.com/fX7RinsglH
— PRO (@proargentina) August 18, 2023
El mandatario destacó ciertos episodios de Bullrich como funcionaria a lo largo de los años. «Patricia lo echó a Moyano de Ezeiza, que quería apropiarse de Ezeiza. Se bancó y nos bancamos juntos el ataque virulento contra la Gendarmería acusándola de hacer desaparecer a Maldonado, y no dio un paso atrás. Sostuvo a la Gendarmería porque estaba combatiendo al narcotráfico exitosamente, no como ahora».
En esa presentación del libro en el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), que se llevó a cabo el 17 del corriente mes en Montevideo, Macri respaldó la candidatura de la exministra de Seguridad y la diferenció del libertario: «Con todo respeto, creo que hay diferencias en el cómo y en la experiencia. Bullrich es experiencia y entusiasmo y Milei es sólo entusiasmo». Y al ser consultado sobre si la candidata presidencial es la nueva líder y armadora de JxC, Macri contestó «absolutamente».
«Dos tercios de los argentinos abrazaron el domingo ideas más sanas que las del kirchnerismo», agregó luego el expresidente en diálogo con LN+ y remarcó sobre las elecciones: «Este final del populismo lo soñé varias veces. Lo que viene es una discusión sobre la forma en la que se va a hacer el cambio».

¿Qué quiere decir Macri? Que gane Bullrich o Milei, su temple cambiará totalmente sin el «populismo» y el kirchnerismo en el poder. Eso explica su ambigüedad en una campaña que parece jugar más para el libertario que para los dirigentes de Juntos.
En la PASO, sus críticas a Larreta calaron hondo en la interna, en la que Bullrich le sacó 1.300.000 votos de diferencia al jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, quien tenía el respaldo de casi todo el aparato de la alianza. Pero ahora, su relación cercana con el economista, candidato de otro espacio, incomoda muchísimo a los dirigentes de Juntos por el Cambio y a sus votantes.
La carrera electoral recién empezó y las diferencias dentro de JxC parecen no tener fin a pesar de la foto de unidad de los dos precandidatos post PASO. Macri juega su propio partido y, gane quien gane las elecciones, desde la visión del fundador del PRO, está a muy poco de triunfar ante el «populismo».
