Recién instalada en Porto Alegre, ciudad del nuevo equipo de su marido Maxi López, la modelo reconoció que le costó mudarse porque en Rusia tenía sus amigas y se "había adaptado perfectamente".
La modelo aseguró que el destino la acostumbró a la vida nómada. "Me costó, aunque acá tengo la ventaja de estar cerca de Buenos Aires. Eso en Rusia era desesperante, ahora sé que en dos horas tengo a mi familia acá".
La rubia se refirió a su hijo Valentín, a quien apodaron "Valuni". "Tiene mucha personalidad, se hace notar desde que nació. Lo que quiere lo tiene, y está todo el día despierto".
También contó que el pequeño quiere "acción permanente" y que ya no pueden dormir las largas siestas a las que estaban acostumbrados.
Nara dijo que el bebé es una réplica de su marido y que es una "pulga" que los domina por completo. "Siempre terminamos haciendo lo que el quiere", sostuvo.
A diferencia de su mamá, a Valentino no le gusta ir de compras aunque comparte con su papá la pasión por el fútbol: "No le gusta hacer compras en el shopping, se pone mal. Sí le encanta ir en auto y en la cancha se portó bárbaro".
