El gobierno de Teherán decidió seguir adelante con su plan nuclear, pero ofrece negociar. Esto se da en el marco del programa de incentivos que propuso la comunidad internacional para que frene su política de enriquecimiento de uranio.
Desde el gobierno de Irán entregaron un comunicado, que se presentó a los seis países (Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, China, Francia y Alemania) que solicitaron que Teherán que frene su plan nuclear, en cual advirtió que no suspenderá sus actividades de enriquecimiento de uranio pero que se encuentra dispuesta a entablar negociaciones serias.
El texto con la posición del gobierno que encabeza Mahmoud Ahmadinejad fue entregado en una reunión en la capital de Irán por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, a los embajadores de los seis países que presentaron la propuesta. Allí, según la agencia de noticias Fars, Larijani pidió que el conflicto por el programa nuclear iraní vuelva cuanto antes a la mesa de negociaciones, se informó sin mayores detalles.
El gobierno estadounidense no acepta la propuesta del gobierno iraní para reanudar las conversaciones multilaterales mientras no suspenda su programa nuclear. La decisión del gobierno de Washington se conoció tras la reunión entre el presidente, George Bush, y Condoleezza Rice, Secretaria de Estado, quienes analizaron el documento de 21 páginas entregado por Irán. Estados Unidos alega que Irán lo que quiere es llegar a construir la bomba atómica, según diversos informes desde el gobierno de Bush, estaría en condiciones de tenerla en su poder para el 2007.
El Consejo de Seguridad de la ONU había fijado el 31 de agosto como fecha límite para detener el proceso de enriquecimiento de uranio iraní, a cambio de un paquete de incentivos que incluyó una promesa de que Estados Unidos y Europa proporcionarán tecnología nuclear civil a Irán.
El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, ratificó el derecho de su país a desarrollar tecnología nuclear, "La nación iraní no aceptará ni por un momento ninguna intimidación, invasión o violación a sus derechos'', afirmó el mandatario.
