Reclamaron viandas nutritivas, soluciones a la infraestructura y se manifestaron en contra de las pasantías laborales obligatorias y no rentadas. Durante el día los docentes porteños también se manifestaron.
Estudiantes secundarios de la ciudad de Buenos Aires marcharon este martes por la tarde a la jefatura de Gobierno porteño bajo el lema “Unidad estudiantil en defensa de la educación pública”, mientras que cinco escuelas continuaban tomadas por diversos reclamos, en el marco de una jornada de paro de los gremios docentes Ademys y la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) en el distrito en rechazo a la «persecución» y el «hostigamiento» a la comunidad educativa.
La movilización partió a las 16 desde el colegio Mariano Acosta, ubicado en Urquiza 277, donde comenzaron las tomas en reclamo de viandas de calidad nutritiva, soluciones a problemas de infraestructura y contra las pasantías laborales obligatorias y no rentadas.
Entre los reclamos se destacaron “¡Abajo la persecución de (Horacio Rodríguez) Larreta y (Soledad) Acuña contra la comunidad educativa” y “Más presupuesto para la educación”.
«Nuestra educación no está en venta» fue el lema del cartel que portaba la columna que lideraba la movilización.
Celeste, delegada del centro de Estudiantes Liceo 12 Fray Mamerto Esquiú, afirmó en diálogo con Télam que «es necesario que desde el Gobierno porteño escuchen a los estudiantes, porque nosotros somos los que padecemos la situación».

Algunas de las consignas presentes en la movilización fueron «Comete la vianda vos Acuña», «Vianda saludable para los estudiantes», “Acuña, Larreta, basta de pasantías berretas», y «Vianda digna para todos».
Los establecimientos que siguen tomados por sus alumnos y alumnas son la Escuela Superior de Educación Artística en Artes Visuales Rogelio Yrurtia, la escuela Rodolfo Walsh y la escuela Manuel Belgrano, el Normal Superior en Lenguas Vivas Sofía Esther Broquen de Spangenberg, conocido como Lengüitas, y la escuela Técnica N°6 Fernando Fader, del barrio porteño de Flores.
Los alumnos y alumnas del Lengüitas habían levantado la toma por la mañana, cuando entraron a un cuarto intermedio, pero decidieron mantenerla tras una reunión posterior con el Ministerio de Educación porteño, que no arrojó resultados. Lo propio sucedió con el Fader.
