En algunas provincias ya se empiezan a establecer reglas para competir sin PASO.
Mauricio Macri dio el puntapié y anticipó que si se avanzaba en la suspensión de las PASO Juntos por el Cambio igual iba a definir sus candidatos en una interna abierta. En la Mesa Nacional de la alianza ya están analizando opciones para armar una compulsa de ese estilo en escenarios sin primarias. De hecho, ya se conformó una suerte de protocolo para dirimir candidaturas en las provincias en las que no hay PASO. Ese modelo, tal vez podría ser trasladable al escenario nacional.
En concreto, implica que haya una competición donde voten los afiliados e independientes.
Ese mismo antecedente es el que obliga a poner varios asteriscos y genera dudas en algunos dirigentes, que no se ven tan convencidos de que sea la mejor opción. Para hacer una interna ordenada, en primer lugar, deben lograr que haya apenas dos candidatos.
El problema, en ese caso, lo tendría sobre todo el PRO. Si el radicalismo se unifica detrás de una candidatura, ya sea Gerardo Morales o Facundo Manes, el macrismo no se puede dar el lujo de ir dividido. Es que en unas internas abiertas el peso de los aparatos partidarios se revaloriza y, en ese caso, el radicalismo se fortalecería.
Todos saben que el PRO es un partido que tiene un desarrollo territorial que se fue engrosando con el paso de los años, pero el radicalismo tiene una vieja tradición territorial la cual sigue siendo uno de sus principales activos.
En JxC estén convencidos de que si se eliminan las PASO, las internas abiertas serán la salida. Claro está que antes habrá intentos por lograr una fórmula de unidad, pero con las diferencias que hoy existen entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta esa posibilidad aparece distante.
Esa consolidación de Bullrich incluso se está viendo en zonas del conurbano, donde en la sede de Uspallata se vienen ufanando de que Larreta está mejor posicionado. La imagen de la gestión porteña irradia y eso lo beneficia. Todas las encuestas viene mostrando que con imágenes públicas parejas.
El manual para resolver las candidaturas sin las PASO fue algo que elaboraron, a pedido de la Mesa Nacional, dirigentes de los principales espacios del partido. Allí estaban Julia Pomares (jefa de asesores de Larreta), Andrés Malamud (UCR), Fernando Sanchez (CC-ARI) y Alberto Föhrig (de Bullrich).
Se definió que en los distritos sin PASO y donde los referentes locales no puedan ponerse de acuerdo en la definición de candidatos, se realizará una interna abierta. “Se considerarán como electores solo a los afiliados de los partidos que integren la alianza de Juntos por el Cambio (o la denominación equivalente que tenga en cada provincia) y los ciudadanos no afiliados a ningún partido político”.
Pese a las elucubraciones, en el Frente de Todos tampoco tienen todos los planetas alineados. Muchos que las PASO deben permanecer. Tal el caso de Leandro Santoro, el diputado de la Ciudad que fijó posición públicamente. Lo mismo sucede con La Cámpora, que a través de Anabel Fernández Sagasti pudo en dudas la eliminación. Y es que en las filas cristinistas, han sabido usar a la PASO como herramienta para desafiar el poder territorial de gobernadores e intendentes.
