El senador de la UCR explora alternativas para dar la pelea por la jefatura de Gobierno.
La contradicción principal que enfrenta las aspiraciones presidenciales de Horacio Rodríguez Larreta se llama Mauricio Macri. Hasta que el fundador del PRO no despeje la incógnita sobre si se presentará, todo el armado de Larreta es en alguna medida provisorio.
Pero existe una contradicción secundaria que impacta en el interrogante principal y lo condiciona: la pelea por la sucesión porteña, que enfrenta a Jorge Macri del PRO y Martín Lousteau de la UCR. En esa lista se suman algunos otros nombres. María Eugenia Vidal, Fernán Quirós, Soledad Acuña, entre otros. Pero queda claro que los dos principales son los primeramente nombrados, y Lousteau, es de la UCR.
Es por ello que los tiempos pueden anticiparse. Los radicales están bastante incómodos con la idea del PRO de repetir el año próximo la tres candidaturas más importantes: Quedarse con las candidaturas a presidente, jefe de Gobierno y gobernador de la provincia de Buenos Aires. Es por ello que todo parecería encaminarse a unas PASO, si bien en el sector de Lousteau, reclaman candidaturas “cruzadas”.
El control de la Ciudad es un tema hipersensible para el PRO. Es posible que Macri esté dispuesto a dejar pasar la pelea presidencial, pero cuesta imaginar que ceda el control del territorio donde nació su fuerza política y le ofrece una fuente inagotable de negocios públicos y privados, que le permiten sostener una estructura nacional.
Lousteau y Emiliano Yacobitti han utilizado a la UBA como banco de pruebas de un dispositivo político que fantasean con extrapolar a la pelea porteña. La nueva conducción de la UBA que llevará a Yacobitti al sillón de vicerrector integra a sectores peronistas y hasta kirchneristas, como el Movimiento Evita y los poderosos Médicos Municipales.
La extraña amalgama desarrollada en el ámbito académico, podría ser el ensayo de prueba con el que Lousteau y el radicalismo de la Ciudad se reserven una carta: la de jugar por fuera del armado del PRO, en el caso de que Larreta finalmente no le dé vía libra para competir por la jefatura de Gobierno dentro de Juntos.
Al fin de cuentas, Lousteau cuenta con el antecedente del 2015, en el que en el balotaje, y con votos de otras fuerzas, casi desplaza al PRO de su cuna.
