El concejal del Movimiento Evita de Vicente López encabezó una conferencia este viernes donde se repudió el accionar de un empleado municipal que agredió físicamente a militantes en el barrio La Loma de Olivos.
El Movimiento Evita de Vicente López denunció que en la tarde del martes 7 de junio, en la esquina de Ramón Castro y Lugones, una persona identificada con la vestimenta municipal y una campera con la leyenda “Cementerio”, descendió de una camioneta marca Citroën, patente ONA 685, ploteada con las insignias de la comuna, e increpó al equipo de militantes del concejal Joaquín Noya. Uno de ellos fue golpeado, y otra recibió amenazas verbales.
En ese marco, este viernes por la mañana, se organizó un acto de desagravio para denunciar el accionar de este empleado municipal, y se cargaron las tintas sobre la responsabilidad política de la intendenta Soledad Martínez y de Jorge Macri.
En el encuentro estuvieron los concejales del Frente de Todos Lucas Boyanovsky, Roberto Pace, Julieta Martínez Molto, Julio Ceresa, y el dirigente de ATE Zona Norte Fabián Alessandrini. Además hubo adhesiones del diputado nacional Leonardo Grosso, la diputada provincial Patricia Cubría y la senadora provincial Sofía Vannelli.
La introducción al encuentro la realizó la concejal del Movimiento Evita Erica Pereyra, quien cedió la palabra a la militante Belén Acosta. «Tengo miedo porque vivo en el barrio y todos los días pasamos por ahí. ¿Qué va a pasar después de esto? No nos podemos callar más. Hacemos responsables al municipio y a Soledad Martínez de todo lo que nos pueda pasar desde este momento», expresó la joven, quien fue amenazada por el empleado municipal de “ir a buscarla a la casa” porque sabe dónde vive.
Luego se expresó Matías Suárez, militante que cumple tareas en Prensa y Comunicación en el espacio y que había acompañado a las demás mujeres durante la actividad. Dijo que gracias a los vecinos del barrio supimos que esta persona se llama «Fabián, quien nos preguntó si éramos de Barrios de Pie. Dijo que para hacer política en el barrio le teníamos que pedir permiso a él. Tenía un móvil y ropa del municipio, y una campera del cementerio. Nos dijo que no podíamos hacer política en el barrio, y me dio un golpe de arrebato. Amenazó a mi compañera Belu de ir a buscarla a la casa, y también a otra militante que nos acompañaba. El municipio no está haciendo nada”.

Los jóvenes estaban recorriendo el barrio para juntar firmas de los vecinos para pedirle al Ejecutivo local que instale contenedores de basura en La Loma de Olivos.
“No pedimos que lo echen, porque es un trabajador, pero sí que no se maneje más de esta forma en el barrio. Este acto de desagravio es para proteger a otros espacios y compañeras. La convivencia política en el distrito no puede ser a los arrebatos», agregó.
Finalmente tomó la palabra el concejal Joaquín Noya: “Esto no es un hecho aislado. Y no es contra el Movimiento Evita en partículas, porque esta persona antes preguntó si pertenecíamos a Barrios de Pie. Todos los espacios opositores hemos vivimos situaciones similares en las últimas campañas electorales. La patrulla urbana de Vicente López es amparada por un decreto municipal e integrada por expolicías exonerados, y se dedica a perseguir a militantes políticos”.
Acusó que desde la comuna “pusieron en duda que las amenazas hayan sido reales, y nos acusan de judicializar este problema. En democracia los militantes deben poder hacer política sin miedo. No podemos tener compañeras en la calle con miedo. Esto es contra los que hacen política y que no pertenecen a Cambiemos. No fue un ataque al Movimiento Evita sino a todo militante que no sea de Cambiemos. Queremos poner un límite”.
Finalmente, el concejal Noya pidió que “el municipio se haga cargo de lo que hizo. Si le pasa algo a algún militante de cualquier espacio, los responsables políticos son Jorge Macri y Soledad Martínez”.
