Con 132 votos afirmativos, ahora el proyecto de ley se mudará a la Cámara de Senadores de la Nación, donde el panorama será diferente.
La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Boleta Única de Papel (BUP) con 132 votos afirmativos y 104 en contra. La medida busca ser implementada en las elecciones generales y legislativas en todo el país.
La iniciativa fue sancionada por los votos de Juntos por el Cambio, del Interbloque Federal, de Juntos por Rio Negro, del Movimiento Popular Neuquino, y las dos bancadas de derecha y Ser, mientras que el Frente de Todos y el Frente de la Concordia Misionero lo hicieron en contra, y la izquierda se abstuvo.
Si bien Juntos por el Cambio aprovechó la minoría del oficialismo, ahora el debate se mudará a la Cámara de Senadores. Por eso, la otra media sanción para que salga la ley todavía es una incógnita.
El jefe del bloque oficialista de Diputados, Germán Martínez (Frente de Todos-Santa Fe) cuestionó esta noche la acción que desarrollaron en el recinto los legisladores opositores Emilio Monzó y Graciela Camaño al exhibir una boleta partidaria. “Se utilizó una herramienta absolutamente falsa, aplaudida por todos”, denunció Martínez.
De todas maneras, en el improbable escenario de un triunfo en el Senado, lo cual solo podría producirse si algunos legisladores oficialistas se dan vuelta y apoya el proyecto, el presidente Alberto Fernández, podrá ejercer el derecho constitucional al veto.
Otro de los que criticó fuertemente fue el diputado del Pro, Cristian Ritondo, quien dedicó hoy un discurso irónico a la bancada oficialista de la Cámara baja. «Hoy es un día histórico, ha nacido un nuevo bloque, el Frente de Todos yrigoyenista», aseguró luego de escuchar que diversos diputados oficialistas reivindicaron al expresidente radical Hipólito Yrigoyen después de que Mauricio Macri lo emparentara al «populismo» de Juan y Eva Perón
La oposición consiguió reunir un quórum de 129 diputados con sus propios legisladores para abrir la sesión, ya que el Frente de Todos había anticipado que no bajaría al recinto porque considera que el tema no está en «la agenda de la gente«.
