El concejal justicialista termina su mandato después de 11 años ininterrumpidos. Animó la política local durante dos décadas y fue presidente del cuerpo en dos períodos. Conoció el poder y también supo moverse con habilidad como opositor a Ivoskus. Sus colegas le reconocen su labor legislativa y en la despedida saludaron su “diálogo, picardía y tolerancia”.
Y un día llegó el final de su mandato. Después de desempeñarse como concejal de manera ininterrumpida desde mediados de 1998, el doctor José María Fernández deja su banca a los 48 años de edad.
Durante 16 años ocupó una banca en el legislativo de San Martín, cargo al que llegó en diciembre de 1991, justo cuando Antonio Libonati asumiera como Intendente, tras el mandato de Carlos Brown.
Al cargo había llegado muy jóven como representante de la minoría barrionuevista en la triunfadora lista del Justicialismo en épocas del menemismo. Primo de Graciela Camaño y cercano a Luis Barrionuevo, durante años fue su principal operador en el concejo y en el distrito.
En esa primera etapa, votaba algunas cosas de la gestión del escribano, pero como el poder se discutía en las internas del PJ imaginaba que Camaño podía llegar al Palacio municipal si vencía a Libonati en internas allá por 1995. Esa elección la perdieron 60 a 40 y Fernández quedó como primer suplente. Fue así que pudo llegar a la banca tras la traición del “sobrino” Pablo Landolfi a su tío Antonio en el año 98, cuando fuera destituido.
Era el final de un pésimo gobierno peronista y Duhalde, Pierri, Barrionuevo y Landolfi, con el guiño de Camaño, acordaron con la naciente Alianza la suspensión y posterior destitución de Libonati, por ese entonces de diálogo con Menem, a quien apoyaba para su re-reelección.
En el año 99 volvió a integrar por tercera vez consecutiva la lista peronista por la minoría y permaneció en el concejo ya con Ivoskus como jefe comunal.
Después de toda una vida al lado del matrimonio gastronómico rompió vínculos políticos para acordar un camino futuro junto a Eduardo Bustos. A mitad de su mandato como concejal eligió renunciar para volver a encabezar la lista sin “deberle nada” a sus antiguos aliados.
Fue así que en el 2001 en esa extraña elección legislativa donde triunfaran “Bin Laden y Clemente”, una victoria del PJ con sólo el 22 % de los votos le permitió a la lista vencedora de Ivoskus conseguir 8 bancas y a Fernández llegar a la presidencia del concejo deliberante, cargo en el que permaneció hasta diciembre de 2005. Fueron las recordadas épocas de los “palos en la rueda”, denunciados por el intendente hasta que lo sucediera el kirchnerista César Chaher. Con todo, su capacidad de diálogo, le valió el reconocimiento de oficialistas y opositores, fundamentalmente de la ivoskista Nikolov.
Lo demás es historia conocida, su última reelección la obtuvo en 2005 desde la lista de CHICHE DUHALDE Senadora justo en épocas de ascenso político de la actual presidenta Cristina Fernández.
Tras el fallido intento de la experiencia DOVENA INTENDENTE 2007, siguió fortaleciendo su novel agrupación “Lealtad y Solidaridad”, cuyos otros dos principales integrantes siguen como concejales desde ahora: Alejandro Mellea y el metalúrgico Osvaldo Lobato.
Actualmente se lo menciona para ir al gobierno nacional como uno de los directores del Plan de cooperativas “Argentina Trabaja”, si es que el barbado diputado saliente va como su principal autoridad de la mano de los Kirchner.
Por Eduardo Román

