La líder de la CC ARI su puso una pausa en su disputa interna, aunque mira de reojo los movimientos de la UCR.
Junto con Toty Flores, Elisa Carrió dejó asentada ante un escribano su versión de la discusión sobre si la fundadora de la Coalición Cívica le había ofrecido o no la candidatura a vicepresidente al neurocientífico, Facundo Manes, y con eso buscó darle un cierre a la disputa iniciada semanas atrás, luego de que se definiesen las listas.
En ese marco, la líder de la CC ARI puso en suspenso la disputa con neurocirujano en el medio de la interna de Juntos, mientras se mueve y se muestra en actividades y recorridas con Diego Santilli.
Sin embargo, quedan resquemores y desconfianzas instaladas.
Los fuertes cuestionamientos de la exdiputada sacudieron la interna de Juntos por el Cambio. Al poco tiempo Carrió lo acusó de «mesiánico», de aspirar a llegar a la Casa Rosada en helicóptero y de no tener cultura.
Luego el neurólogo le pidió a Horacio Rodríguez Larreta que no use los recursos de la Ciudad en la campaña bonaerense, lo que potenció las críticas de Carrió. También se sumó María Eugenia Vidal.
«Lilita ya dio por superado el tema. Habló cuando era el momento de decir las cosas, ahora se va a concentrar en la campaña», ratifican en su entorno, luego de que la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio amagase con conformar un reglamento de convivencia interna.
En el campamento de Carrió atribuyeron los problemas de desconfianza en buena medida a los movimiento del gobernador jujeño, Gerardo Morales, quien disparó con munición gruesa contra el jefe de Gobierno de la Ciudad, y a quien le atribuyen vínculos con el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa. Y es que en la famosa Convención de Gualeguaychú de 2015, Morales empujó para conformar un espacio con el tigrense.
Carrió evitó públicamente la confrontación en su paso por Pinamar y Mar del Plata con Santilli, acompañada por Juan Manuel López y Hernán Lombardi.
Lo que olvida Carrió, es que el Frente Renovador no solo es socio de Morales en Jujuy, si no también del radicalismo de Mendoza, provincia cuyo frente oficialista logra albergar hasta a Libres del Sur, aunque claro, en la provincia comandada por Alfredo Cornejo en forma remota, la CC ARI, quedó fuera del frente.
