El diario La Nación publicó un mail donde la asesora presidencial reclamó a las autoridades rusas por la llegada de las segundas dosis de la vacuna. Y explicó que Argentina puede cesantear el contrato su no se cumple lo pautado. La funcionaria habló esta mañana en Radio Con Vos.
Tras conocerse un mail que Cecilia Nicolini envió a Rusia para reclamar por la falta de segundas dosis de Sputnik V, donde detalló el “empeoramiento” de la situación, la asesora presidencial afirmó que “el contenido es cierto”.
“No es una amenaza”, sostuvo la funcionaria, en cuanto a la posibilidad que deslizó en el texto de rescindir el contrato con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, por sus siglas en inglés). Aseguró, además, que luego de la carta la comunicación entre ambas naciones se mantiene “constante” y definió la relación como “muy buena”.
“El contenido de la carta es cierto, sí, por supuesto”, confirmó Nicolini, en una entrevista para Radio con Vos, en la que señaló que las casi 40 millones de dosis que arribaron a la Argentina son una consecuencia de dicho trabajo.
“Urgentemente necesitamos algo de componente dos. En este punto, todo el contrato corre el riesgo de ser cancelado públicamente”, aseguró Nicolini, en la carta. Al ser consultada por ello, la funcionaria dijo que por el momento las opciones están sobre la mesa. “Barajamos siempre todas las alternativas, nuestro mayor empeño es que lleguen vacunas, que todas las personas puedan estar protegidas contra el Covid, poder recibir refuerzos”, sostuvo.
No obstante, insistió con que en ningún momento buscó que el mensaje enviado a Rusia sea entendido como una amenaza de parte del gobierno argentino. “No es una amenaza, no lo pondría en el marco de una amenaza, para nada. Es una carta a la persona técnica del Fondo de Inversión”, comentó.
Además, remarcó que luego del escrito “se va avanzando en diferentes alternativas”, en el marco de una “comunicación constante” y de “avances semanales” con el Kremlin. “Luego de esa nota recibimos más de medio millón del componente dos y Richmond recibe para hacer el componente, se activan los mecanismos”, contó Nicolini, en referencia con la producción local de Sputnik V, que entendió “es parte de la solución”.
Remarcó, también, que Rusia “responde dentro de las capacidades que tiene” y justificó el accionar de dicha nación al advertir que la Argentina fue “prioritaria en la entrega”.
Sin embargo, la asesora presidencial consideró que “no hay lugar para cansarse” y admitió que “los reclamos siguen” para obtener las vacunas. “Entendemos que hay muchas personas esperando la segunda dosis y nuestra responsabilidad es hacer todo lo posible para que las vacunas lleguen”, señaló, en cuanto a la “urgencia” que le manifestó al CEO del RDIF, y explicó la postura del gobierno conducido por Alberto Fernández: “Nos ponemos serios, duros, y exigimos a todos los países y productores”.
Por otra parte, Nicolini descartó problemas en cuanto a los pagos de los empaques, porque contó que las dosis se abonan cuando llegan al país. “Tenemos un contrato muy ventajoso”, detalló y aseguró que “no está previsto” pedir un resarcimiento económico por las demoras, ya que se trata de una situación de emergencia. “Las razones de fuerza mayor están contempladas. Si no, el mundo entero viviría en juicio constante”, aseveró.
La asesora presidencial ponderó que “la Sputnik V tiene resultados muy buenos contra las variantes” e indicó que el componente uno “protege mucho a la persona”. En su misiva, la funcionaria clave en la gestión de las vacunas le reclamó a Rusia que pese a los comentarios positivos que la gestión del Frente de Todos realizaba sobre el fármaco que produce el Instituto Gamaleya, las dosis no llegaban.
“Nosotros respondimos siempre haciendo todo lo posible para que Sputnik V sea el mayor éxito, pero ustedes nos están dejando con muy pocas opciones para continuar peleando por ustedes y por este proyecto”, escribió Nicolini, quien incluso le dijo a Anatoly Braverman que los funcionarios nacionales estaban soportando “persecuciones legales” como consecuencia de las demoras y “poniendo en riesgo” el Gobierno.
QUÉ DICE LA CARTA
Fue escrita el 7 de julio, dirigida a Anatoly Braverman, segundo de Kirill Dmitriev, CEO del organismo, y en uno de los párrafos más contundentes del correo electrónico advierte: «Respondimos siempre haciendo todo lo posible para que Sputnik V sea el mayor éxito, pero nos están dejando con muy pocas opciones para continuar peleando por ustedes y por este proyecto. Y como también mencioné una vez, estamos soportando persecuciones legales como funcionarios públicos debido a estas demoras, poniendo en riesgo nuestro Gobierno».
Según publicó La Nación, el e-mail comienza con un fuerte reproche: «Como le mencioné hoy, estamos en una situación muy crítica. Teníamos la esperanza de que, después de la conversación que tuvimos con vos, Carla (Vizzotti), Kirill y yo un par de semanas atrás, las cosas iban a mejorar. Pero empeoraron». Y demanda el envío urgente de al menos un millón de las unidades pendientes.
En otro durísimo fragmento, Nicolini plantea que «todavía necesitamos recibir las dosis pendientes del componente 1. Tal como lo indica el contrato, todavía tenemos pendientes 18.734.185 dosis (5,5 millones C1 + 13,1 millones C2). Aún estamos esperando el cronograma de entrega de julio (…) En algún punto, podríamos pensar en recibir más componente 1 que 2, o pensar nuevas estrategias, pero urgentemente necesitamos algo del componente 2. A estas alturas todo el contrato está en riesgo de ser públicamente cancelado. Entendemos el faltante y las dificultades de producción de algunos meses atrás. Pero ahora, 7 meses después, todavía estamos muy atrás, mientras estamos empezando a recibir dosis de otros proveedores en forma regular, con cronogramas que se cumplen».
