El tándem M-M funciona de manera aceitada y los 10 apoderados del FdT les responden.
Con el fallecimiento reciente del histórico Jorge Landau, se abrió la sucesión por un lugar clave a la hora de los armados electorales. Landau, gozaba del respeto de todas las tribus del peronismo.
En ese marco, Máximo Kirchner y Sergio Massa han colocado a la mayoría de los apoderados del Frente de Todos, dando una vez más una exhibición de fuerza y buena sintonía hacia el interior del armado oficialista, sobre todo en la provincia e Buenos Aires, principal bastión del peronismo.
Los apoderados del oficialismo se dividirán en dos grupos: por una lado los que responden a Máximo: Eduardo López Wesselhoefft, gerente de Asuntos Legales, de la Administración de Infraestructura Ferroviaria; Ulises Giménez, funcionario judicial de PBA; Santiago Eguren, director del Programa Nacional de Protección de Testigos; Carolina Correge, quien trabaja bajo la órbita de Teresa García (arquitecta de los esquemas de fiscalización del peronismo en la provincia desde hace varas campañas); y Luis Alberto de Marín, responsable de la Unidad de Coordinación de Justicia en PBA.
De los mencionados, Eduardo López es un histórico abogado del PJ, quien trabajaba codo a codo con Landau, y si bien no proviene del riñón del kirchnerismo, está dentro del grupo de apoderados cercanos a Máximo.
El grupo que responde a Massa es: Eduardo Cergnul, secretario Parlamentario en Diputados; Enrique Alliot, director General Parlamentario de Diputados; Sofia Vannelli, concejal de Vicente López del FR; Facundo Albini, concejal de La Plata; y Facundo Fernández, subtesorero General de la provincia.
