Una frase virtual subida a internet fue confundida por el diario Olé como una bandera auténtica, presuntamente colgada el domingo en la cancha.
La bandera oprobiosa para la dirigencia de River no flameó el domingo en el Monumental. El diálogo que sigue tampoco, pero bien podría haberse dado.
–¿Por qué en lugar de colgar esa bandera en internet no la llevás a la cancha?
–Porque la barra brava me hubiese cagado a trompadas.
El diario deportivo Olé publicó un trapo fantasma. Ése que nunca se izó en el Monumental y rezaba: “La peor dirigencia de la historia”. El autor de la bandera cibernética se llama Facundo, tiene 23 años, vive en La Plata y suele comentar en foros partidarios de River. Aunque parezca obvio, en su lista de amigos no aparece José María Aguilar, presidente del club millonario.
El domingo, a todo el Mundo River le llamó la atención el estadio embanderado con consignas belicosas hacia los jugadores. Ningún trapo apuntaba a la dirigencia. La bandera que daba cuenta Olé era el eslabón perdido que mostraba el clamor de la gente en contra de la comisión directiva. Pero no. El diario, sin embargo, dijo que la bandera había sido exhibida el domingo. Creyó que era de carne y hueso. Perdón, de tela.
El fotomontaje se hizo a partir de una captura del programa La última palabra, de Fox Sports, y apareció primero en un foro llamado TuRiver. A partir de ahí, la bandera idolatrada viajó por la red hasta llegar al diario deportivo. Su hermano mayor, Clarín, también dio cuenta del “hallazgo” en su edición del lunes.
Sin embargo, a las 2.30 de la madrugada del martes, el autor del montaje desenmascaró el asunto: “Ayer, después de conseguir unas imágenes de La última palabra que mostraban la mayoría de las banderas que se colgaron en el Monumental, me tome el trabajo de modificar con Photoshop la que decía ‘La peor defensa de la historia’ y hacer una que dijera ‘La peor dirigencia de la historia’”, escribió Facundo en Taringa!, una red social argentina. Además, aclaró que cargó el fotomontaje en la página de TuRiver y se encontró con que su obra ilustraba la tapa de Olé. La bandera le venía como anillo al dedo a los dirigentes millonarios: desterraba la teoría de que las siete banderas que empapelaron el estadio con leyendas hirientes hacia los jugadores provinieron del oficialismo.
Hacia el mediodía, Leonardo Farinella, secretario de redacción del diario, ensayó un mea culpa ante las cámaras del programa Estudio fútbol, de TyC Sports, en el que es columnista. “La foto de la bandera nos pareció un documento periodístico muy importante. Teníamos la información de que había sido colgada junto con las otras y que la retiraron antes de que llegara el grueso del público. Está avanzada la posibilidad de que esta bandera sea un truco fotográfico producto de una página de internet no muy conocida”, afirmó. Y cerró: “Por lo que tenemos entendido, esta bandera no existió. Es un error gravísimo que cometió el diario Olé. Pero en este caso es una mentira teñida de verdad: se trata de una bandera que perfectamente podría haber estado en la cancha”.
Pero no. Todo fue obra de un retocador aficionado y con talento. Si hubiera intentado colgar su trapo –el que se multiplicó por internet durante toda la jornada del martes– en alguna tribuna del Monumental, se habría ligado una andanada de sopapos. Las vidrieras preferenciales del estadio hace rato que tienen dueño.
