Un sondeo realizado en la Capital Federal y el Conurbano reveló que el 70% aprueba el matrimonio gay. Este número se eleva cuando se trata de la figura de Unión Civil, siendo un 80% los que están de acuerdo. Una sociedad que está madurando de a poco.
Por Mara Fernández Brozzi
El estudio fue efectuado por Analogías en exclusiva para el diario Página 12.Hace unas semanas atrás, María Rachid y Claudia Castro, una pareja de lesbianas, se presentaron en el Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires a pedir turno para casarse. La solicitud fue rechazada y la campaña comenzó su curso; hicieron el reclamo en la justicia sobre su derecho a casarse, la presentación de un Recurso de Amparo en un Juzgado de Familia para que se declare inconstitucional la prohibición del matrimonio a dos personas del mismo sexo.
Lo que los números del sondeo arrojaron fue una apertura considerable de la sociedad para con este tema que, lamentablemente hoy, siglo XXI, sigue siendo polémico. Pero es evidente que las cosas están comenzando a cambiar, al menos en algunos sectores.
La Unión Civil tiene hoy un mayor nivel de aceptación que el matrimonio gay, y esto puede tener que ver con muchísimos factores, entre ellos la carga religiosa que tiene el matrimonio en nuestra cultura. La Unión Civil ya existe en la Capital Federal y hay un proyecto presentado en el Congreso Nacional.
El hecho que tenga mayor poder de aceptación esta figura, más allá del hecho de que exista ya en una porción del país, como es la Capital Federal, y funcione esto como un canal legitimador ante la mirada de la opinión pública, puede deberse más bien a que no se la asocia con la religión y todo lo que ella prohibe.
La Unión Civil está directamente vinculada a los derechos sociales, el reconocimiento de estos derechos: pensión, obra social, etc. En este caso el porcentaje crece aún más, ya que el 90% se mostró de acuerdo con que las obras sociales cubran a la pareja homosexual del beneficiario. En relación al matrimonio gay el 73.1% se mostró a favor, el 52.2% muy de acuerdo, 20.9% de acuerdo, 25.7% rechazó la posibilidad, 7.5% algo en desacuerdo, 18.2% muy en desacuerdo, y el 1.3% recurrió al famoso no sabe no contesta.
El sondeo se realizó en un universo poblacional de ambos géneros, entre 18 y 74 años de edad.Sobre la adopción de chicos el 53% rechaza esta idea, pero asombrosamente el 41% restante se muestra de acuerdo. Este punto en particular indica un avance importantísimo en términos de aceptación y crecimiento cultural. La mente de todos como sociedad pareciera estar empezando a abrirse, y esta apertura podría dar lugar a cambios merecidos y anhelados por un sector de minoría sexual en este caso, pero cambios que en sí mismos nos ayudarían a todos, como partes de este gran conjunto que somos como sociedad.
La Federación de Gays reúne a unas veinte organizaciones y todas ellas han tomado estos resultados de una manera muy positiva, saben que el camino no será ni rápido ni sencillo, pero evidentemente las cosas están empezando a caminar por otros caminos.
Existen ejemplos en el mundo que sirven de brújula: en el año 2005, en España, se consagró la Ley que da derecho a contraer matrimonio entre personas del mismo sexo. De manera obvia, cabe aclarar que la presión para que ésta no se ejecute fue contundente, pero así y todo no pudieron los sectores más conservadores y fanáticamente religiosos de la sociedad española. Estos argumentaban que el matrimonio tradicional se iba a derrumbar y con él el concepto de familia, familia que ellos conciben como única posible; contra todos estos pronósticos apocalípticos; la familia tradicional siguió su curso normal, y la familia conservadora no se hundió en maldiciones, el mundo siguió igual, como antes, con la diferencia que ahora, en ese país de la Península Ibérica, los “derechos” incluyen a más ciudadanos.
Italia no tuvo la misma suerte que España, y la polémica en torno al tema se vuelve cada vez más cruda.
Los militantes por los derechos homosexuales dicen que el proyecto italiano se vio debilitado por la presión del Vaticano, el que creen que debería mantenerse al margen de la política.
La oposición de centroderecha prometió combatir la ley en el Parlamento, en donde la coalición de Prodi tiene sólo una estrecha mayoría.
El Papa Benedicto XVI exhortó a los gobiernos a que se opongan a las leyes que debilitan la institución del matrimonio; esto ocurrió un día después que el Gobierno de Italia propusiera un proyecto para reconocer a las parejas homosexuales y no casadas.
La administración de centroizquierda de Romano Prodi no llegó a proponer el reconocimiento del matrimonio gay, como sí ocurrió en su país europeo vecino de España, también de características predominantemente católicas.
La Iglesia sale a hablar y así hace callar. Tendremos que darnos cuenta que las voces son de todos, y el derecho a hacerlas hablar es nuestro, como sociedades adultas, tolerantes, democráticas, culturalmente avanzadas y abiertas.
En cuanto a lo que nos toca a nosotros como sociedad, el muy usado “OPEN MIND” está dando claras muestras de ello.La diputada del Frente para la Victoria, Diana Conti, defensora reconocida de los derechos de las minorías sexuales, informó que la Comunidad Homosexual Argentina, CHA, va a insistir en este 2007 para que ingresen por Diputados los proyectos que ella piensa impulsar buscando consenso entre los legisladores.
