El gremio ATE organizó una asamblea frente al hospital Municipal el pasado jueves. Reclaman la reincorporación de dos enfermeras y denuncias que desde que comenzó la pandemia cesantearon a 25 personas. En el oficialismo aclararon que solamente hay 4 personas a las que no se les renovó el contrato por tener bajo puntaje de desempeño.
El pasado jueves, trabajadores de la salud nucleados en ATE, convocaron a una manifestación frente al Hospital Central de San Isidro y realizaron un corte de calle para reclamar la reincorporación de profesionales a los que no se les renovó el contrato de trabajo.
En ATE denuncian el despido de dos enfermeras y además reclaman el cobro del bono por la pandemia del coronavirus. Desde el gremio además refieren que el Municipio cesanteó, en total y desde que comenzó la cuarentena, a 25 trabajadores municipales, de los cuales la mitad son enfermeras de hospitales y salas de atención que no están trabajando por la situación sanitaria o por ser personas de riesgo.
En el Municipio negaron esa acusación. Fuentes del Ejecutivo comentaron a LaNoticiaWeb que “son solo 4 enfermeras a las que se les terminó el contrato. No se las despidió. Se les terminó el contrato y no se les renovó porque la calificación era muy baja. A todo el personal contratado, cuando se terminan los contratos, se los califica según el desempeño, asistencia, y otras aptitudes. Estas enfermeras terminaron el contrato de trabajo y no se les renovó porque tenían muy baja calificación”.
Además, desde el oficialismo recordaron que “el bono al que se refieren es el de $5.000 que dio el Estado Nacional al personal de salud. Eso es algo que directamente se los deposita al personal de salud el Estado Nacional en sus cuentas. Para eso el Municipio pasó todos los CBU. No es un bono del Departamento Ejecutivo local”.

