Un avión de TACA se despistó y quedó incrustrado en una villa miseria. Viajaban nueve argentinos, integrantes de un show de tango y folclore. Se salvaron pero perdieron sus trajes y sus instrumentos. Pocas horas después, salieron a escena con todo prestado porque “estamos agradecidos de estar vivos”.
La voz del piloto resonó en los parlantes del avión: “Hay nubes pesadas que dificultan la visión de la pista. Haremos otro intento de aterrizaje”. El anuncio se produjo luego de que el vuelo de la compañía aérea TACA, procedente de El Salvador con destino a Honduras, ensayara un primer descenso.
“De repente, sentimos un golpe fortísimo, como si se hubiesen roto las ruedas. Vino un estruendo impresionante. El avión se frenó. Me asomo pensando que estabamos en medio de la pista de aterrizaje, pero habíamos quedado en plena calle, cerca de un barranco, dentro de un barrio marginal con gente pobre que se nos acercaba de todos lados para ayudar y algunos para ver qué podían manotear”.
El relato es de Enrique Porterie, uno de los nueve argentinos que viajaban en el vuelo que ayer descarriló en el aeropuerto de Tegucigalpa, capital de Honduras. Al menos cinco personas habrían muerto, incluido uno de los pilotos.
En diálogo con PERFIL desde el hotel Marriott de Tegucigalpa, donde los argentinos fueron inmediatamente alojados, Porterie contó que visitaban ese país para participar del segundo Festival de música Héctor Gálvez, organizado anualmente por el Club Rotary de la capital hondureña. “La gente que nos invitó a Honduras prácticamente se metió dentro del avión para rescatarnos”, contó el argentino que sobrevivió al accidente. Los nueve pasajeros nacidos en la Argentina forman parte de la compañía que anoche mismo se disponía a protagonizar el espectáculo “Tango, la música de Buenos Aires”, del cual Porterie es el productor. Los artistas habían comenzado la gira en Ecuador y Costa Rica y anoche tenían un show en el hotel. A pesar del accidente, los músicos piensan seguir hoy con su gira hacia Lima, capital de Perú, aunque confiesan que no les gusta nada la idea de volver a tomar un avión tan pronto.
“Estamos felices y agradecidos de estar vivos, y ofrecimos seguir con el número musical”, agregó Porterie. “Estamos con lo puesto, todas nuestras pertenencias quedaron en el avión, incluidos los trajes de baile. Perdimos el bandoneón y hasta los bombos para el número musical”, dijo a este diario Santiago Polimeni, el bandoneonista que acompaña la voz de Daniel Cortés, el otro argentino del grupo. Mariano Tito es el encargado de ejecutar el bajo, que también se perdió en el incidente. El dinero recaudado durante la gira continental del grupo quedó dentro del avión y habría sido decomisado por el personal militar que requisó el interior de la aeronave. “No pude ni siquiera destrabar el compartimento donde tenía la valija con el dinero de la gira. Esperemos que nos devuelvan todo lo que teníamos”, dijo el productor.
Con bandoneón y trajes prestados, los argentinos empezaron a ensayar a pocas horas del accidente. El cantante Cortés desplegó su arte sin mayores dificultades, pero los bailarines tuvieron que sobreponerse al dolor de las contusiones en sus piernas. La pareja de malambo, integrada por Martín Ojeda y Yanina Muzyka, más la de tango, compuesta por Lucas Gou y Guillermina Pagliero, ensayaron unos pasos. José Ogivieki, el otro accidentado pasajero, tuvo a su cargo la dirección musical del show.
UN BANQUERO Y UN TAXISTA, ENTRE LAS VÍCTIMAS FATALES
Al menos cinco personas fallecieron ayer cuando el avión de la compañía salvadoreña TACA derrapó de la pista del aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa, la capital de Honduras, y fue a dar, partido en dos, en un bulevar urbano. Entre los muertos están el nicaragüense Harry Brautigam, presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica; el piloto de la aeronave César Antony, y Janet Chantal Neele, esposa del embajador de Brasil en Honduras, Brian Michael Fraser Neele, quien sufrió diversas heridas. La prensa hondureña dijo que también murió el conductor de un taxi que fue aplastado por la turbina del avión que se salió de la pista aérea del aeropuerto, aunque todavía no recuperaron su cuerpo. El avión, un Airbus A-320, procedía de El Salvador, y según un comunicado emitido por la empresa TACA transportaba a 124 personas, entre pasajeros y tripulantes.
El pasajero Norman García, ex ministro de Turismo y de Industria de Honduras, culpó del accidente al clima adverso, aunque también señaló que la nave no inició el aterrizaje en la zona establecida.
Fuente: Diario Perfil
