: Alvaro Noboa, el candidato de la derecha, ganó la primera vuelta con el 26.6 por ciento de los votos. El izquierdista Rafael Correa, obtuvo el 22.5. El 26 de noviembre se define si hay o no, otro aliado del progresismo en la región.
IZQUIERDA VERSUS DERECHA
Pòr Emiliano Martínez
El pasado domingo 15 de octubre se realizaron las elecciones presidenciales en Ecuador. Y así como sucedió en Brasil, todo terminó en un futuro ballotage a realizarse el 26 de noviembre entre el empresario Álvaro Noboa y el progresista Rafael Correa.
Sorpresivamente el Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian) de Noboa ganó la primer vuelta con el 26.6 por ciento, y por detrás, con el 22.5 de los votos, terminó el partido Alianza PAIS de Correa, quién estaba a la cabeza en las encuestas. Un dato que no hay que perder de vista, es que en estas elecciones votan 9 de los casi 14 millones de habitantes.
Fue una elección muy dividida. El candidato de Sociedad Patriótica y ex militar, Gilmar Gutierrez, consiguió un 16.36 por ciento. Por otro lado, León Roldós de la alianza entre Red Ética y Democracia (RED) y el Partido Izquierda Democrática (ID), consiguió un 15.5 por ciento. A parir de ahora, las miradas van dirigidas a las posibles alianzas que surjan hasta el Ballotage.
La consulta popular para reformas políticas y el Tratado de Libre Comercio, y una revolución social con participación de los municipios, fueron las propuestas de Roldós, un socialista y católico practicante. En algún punto, estas ideas son compatibles con las que promueve Correa: Una Asamblea Constituyente, dominada por la ciudadanía, para cambiar la estructura del Estado. Sin embargo, su posición respecto al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos es negativa. Roldós, por su parte, opina que cualquier tratado que se firme debería ser beneficioso para el país.
La Iglesia Católica tiene un papel central, ya que el 96 por ciento de los ecuatorianos practican esa religión. El Arzobispo de Guayaquil, Antonio Arregui, ha dicho que el próximo presidente debería tener una “verdadera disciplina” en el gasto fiscal. “Que se gaste el dinero como un padre de familia lo haría por el bien de sus hijos”, y agregó que “ el Mandatario debería ser preferentemente católico” porque responde a la mayoría de los ecuatorianos, aunque no lo crea un requisito indispensable.
Es por esto, que Noboa estuvo criticando y acusando a Correa de ser un “comunista”, pero el candidato de Alianza PAIS recalco que no es marxista, sino que pertenece a “una izquierda cristiana”. Algo que dificulta mas el análisis, es que verdaderamente, los dos candidatos son católicos, por lo que no habrá diferencias en este sentido. Mas bien, el punto más álgido se encuentra en la política económica y exterior. Con Noboa, la sociedad mas acomodada ecuatoriana que vive en el mas absoluto consumismo, tiene garantizada la dolarización y un acuerdo comercial con los Estados Unidos.
Con Correa, sin embargo, puede que cambien esas estructuras. Crítico de la dolarización, y de un acuerdo con George W. Bush, apuesta a un cambio, como el que se estuvo dando con sus amigos de la región: Michelle Bachelet en Chile; Evo Morales en Bolivia, Luis Ignacio Lula Da Silva en Brasil, Hugo Chávez en Venezuela y con nuestro presidente Néstor Kirchner.
Toda la región se ve en un camino signado por el progresismo. El 29 de octubre se deciden las elecciones brasileras, donde el favorito es Lula. Seguramente estas elecciones influirán en Ecuador. Correa no tiene el triunfo garantizado, menos aun después de la derrota, que puede inclinar el juicio de muchos a favor del mega empresario. El candidato izquierdista, deberá ahora bajar el tono a sus discursos, para seducir a los mas indecisos.
Los amigos de la región, deberían poner todo el esfuerzo para tratar de influir de alguna manera y conseguir otro aliado mas.
