El presidente recorrió los nuevos talleres de la línea Roca en Tolosa. Acompañado por familiares víctimas de la tragedia, apuntó contra la corrupción.
Pese a la expectativa de que pudiera referirse a la convocatoria a la oposición y, particularmente, a Cristina Kirchner, Mauricio Macri evitó hablar del tema este miércoles durante una recorrida por los nuevos talleres de mantenimiento ferroviario que se inaugurarán en junio en Tolosa, en el partido de La Plata.
En cambio, junto a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y acompañado por familiares de víctimas de la tragedia de Once (a su lado se ubicó María Luján Rey, mamá de Lucas Menghini) habló de la “revolución de los trenes” que está llevando adelante su Gobierno y apuntó contra la corrupción kirchnerista.
“Esto es claramente la revolución de los trenes. Hemos lanzado ya la revolución de los aviones, de las autopistas y las rutas, de las telecomunicaciones. Hoy estamos comprobando la revolución del transporte del área metropolitana. Está en 1,5 millones de pasajeros, y aspirar a 3 millones de pasajeros, con seguridad, con tranquilidad. Lo maravilloso es que en todos hay una tarea que nos espera”, afirmó.
Al referirse directamente a los familiares de Once, Macri afirmó que «sufrieron el mal ejercicio del poder» y lamentó que “habiendo hecho todo esto antes, ninguno de ellos hubieran pasado por la pérdida y la tragedia por la que pasaron”. “Estas cosas llevan tiempo, pero lo importante es empezarlas. Porque en el camino ya somos distintos, ya nos transformamos en alguien mejor, no estamos tratando de sacar ventajas. Estamos haciendo algo de base, de fondo, de raíz”, añadió.
