El vicepresidente de la UCR considera que la Convención radical debe pronunciarse sobre la continuidad o no de la coalición.
¿Permanencia en la coalición gobernante, eventual presentación de candidato partidario en el espacio Cambiemos para confrontar con Mauricio Macri, o emigración hacia el acuerdo programático-electoral propuesto por Roberto Lavagna?. Ninguna tiene la consistencia política necesaria para eliminar a la otra y ya algunos admiten probable ruptura con el macrismo.
«Es una posibilidad que Cambiemos se rompa a nivel nacional». Lo admitió este miércoles el vice segundo del comité nacional, Federico Storani. El ex ministro del Interior está en plena circunvalación del objetivo trazado por el partido hace cuatro años y replantea el contrato electoral 2015-2017.
Según el cofundador de Franja Morada, «(Cambiemos) fue una coalición exitosa en la elección pero no lo es a nivel gobierno”. “No hay ámbitos de debate de políticas públicas, no ha ocurrido. Si no es así, no tiene sentido que nosotros seamos responsables de las políticas del PRO», insistió.
¿Por qué la discordancia, destemplada, fuera de toda orgánica partidaria?. De acuerdo con la reflexión de “Fredi”, esa discusión «se tendría que dar a través de un debate institucional en la próxima Convención”. Pero, ante posiciones tan disímiles, la convocatoria se retrasa. Era en abril, suponen que mayo y hasta especulan con una “libertad de acción” que resolvería el Comité Nacional para evitar el colapso público de una ruptura.
La posición de Storani es lo más parecido a un portazo. Es un gesto, más que una acción. Aunque habría que seguirle los pasos. La semana pasada acompañó, a distancia, al ex diputado Ricardo Alfonsín y Jorge Sappia, presidente de la Convención, en la visita al ex ministro Roberto Lavagna. Casi en simultáneo, el senador mendocino Julio Cobos había ponderado al representante de Alternativa Federal.
Andan por los márgenes de un acercamiento efectivo. «He hablado con Lavagna. Creemos que la Argentina está viviendo una situación de crisis muy profunda. Lo que corresponde es ampliar la base de sustentación, estamos buscando afinidades no solo con el sector de Lavagna sino con el socialismo, nuestro aliado histórico. La Argentina tiene que tener un gobierno de unidad nacional para afrontar lo que viene», lo dice Storani.
Lavagna también asocia palabras similares. Como sea, explica que está “dispuesto a ser presidente” siempre y cuando se trate de un gobierno de “unidad nacional”.
Hasta el 12 de junio hay tiempo de anotar frentes. Un tiempo prudente para ver la evolución de esas proximidades. No obstante, la Convención tiene la última palabra, como ocurrió en Gualeguaychú, cuando se resolvió el acompañamiento de la candidatura de Macri.
