Lo autorizó la gobernadora, María Eugenia Vidal, y así se sumó a la medida que ya adoptaron desde Nación y la Ciudad de Buenos Aires.
El uso de las pistolas eléctricas Taser ya llegó a la provincia de Buenos Aires aunque de manera limitada. Sólo podrán hacer uso de las mismas los efectivos del Grupo Halcón y en los casos de tomas de rehenes.
Así lo hizo saber el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, en declaraciones a diversos medios: «Es una pequeña cantidad y están capacitándose en el uso exclusivamente de los casos de tomas de rehenes y no usar armas que sean letales».
La utilización de este tipo de armas ya tuvo su correlato, previamente a nivel nacional y en la Ciudad de Buenos Aires. Por caso, la titular de la cartera, Patricia Bullrich anunció la compra de 300 pistolas para utilizar en trenes y aeropuertos. Mientras que en territorio porteño, se limitarán a usarlas en las estaciones de subte a partir de marzo.
En paralelo, organizaciones de derechos humanos manifestaron desde el primer momento el rechazo a su implementación.
