Se realizó una reunión con la prensa el día viernes 4 de julio para aclarar dudas sobre las actividades de la cartera de Obras Públicas, a cargo del arquitecto Brian Renison. Anunciaron el plan urbano ambiental. Participó el intendente Gutiérrez.
Por Ariel Kocik
El Secretario de Obras Públicas Brian Renison convocó al periodismo a presentar la acción de su cartera. Según dijo, poco anunciada, y algo desconocida. Tal es así, que hasta la prensa pregunta: “Pero, las obras, ¿cuándo comienzan?”. Lo que obliga a recordar que ya comenzaron.
Se mencionaron trabajos de bacheo –en lugares “alejados” mayormente–, semáforos de 14 mil pesos, trabajos en plazas también alejadas, y un tema inevitable fue el de las viviendas que se anunciaron construir en distintos barrios.
El distrito espera el apoyo del gobierno nacional para concretarlas. Según fuentes oficiales, de las 120 mil casas prometidas por Kirchner en 2004, se entregaron menos de 60 mil, y de las 300 mil “prontas a ejecutarse” en 2005, se construyeron menos de 4 mil. 100 mil estarían a la espera del dinero y unas 5 mil con dinero girado pero sin erigirse. Las ya construidas presentan serias deficiencias de carpintería, de aislamiento térmico, de mampostería, de revoques, y humedades con salitre. Y según informes, pese al precio caro, superior al normal.
El informe de la Sindicatura de la Nación también habla de severos incumplimientos en “las ventanas, aleros, zócalos y solados”.
Conviene tener en cuenta esos datos antes de analizar la realidad local. Tal vez sean la mejor explicación de por qué Quilmes hasta ahora no corrió con mucha mejor suerte que el resto del conurbano.
LO HECHO Y POR HACERSE
En los Álamos, se afirmó en el acto en la Casa de Cultura, se terminaron 60 casas, 33 viviendas en el Novak, y 21 casas en el barrio Lynch, mientras se espera que “la Nación pague” y comenzar los trabajos en El Monte. Aparentemente, se firmó un convenio con una empresa que decidió no hacer la obra. En cuanto al asentamiento los Eucaliptos, donde se hizo un acto de inicio hace dos meses, todavía no se comenzó.
La nueva gestión recoge apoyos de distintos sectores políticos, benévolos en las críticas, en parte por entender que se está “reconstruyendo el estado municipal” con ajustada mayoría en el Consejo Deliberante. En ese dilema están los ediles opositores al kirchnerismo y aliados de Gutiérrez en el pos villordismo local. Es difícil pasar por alto los incumplimientos en un distrito bonaerense que responde al gobierno central, y que la lógica pondría entre los primeros en beneficiarse de la “obra distributiva” que prometen los K.
Se mencionó “desarrollar el plan urbano ambiental”, que es el reclamo de Bernal Unido, Quilmes unido y otras organizaciones, y una promesa de la actual gestión.
“El lunes 21 de julio haremos la convocatoria de arranque para la confección de un plan urbano ambiental para Quilmes. Nuestro objetivo es captar todas las ideas, darles un orden y así trazar los grandes lineamientos del plan”, sostuvo el secretario Renison. También se trataron los temas de deficiencias en el servicio de alumbrado público.
“Muchas son familias que tienen la energía eléctrica como el único recurso para tener un ambiente cálido, para cocinar, o como para utilizar algún elemento medicinal, como las nebulizaciones, y sin esto se pone en peligro la salud”, aseguró el intendente Francisco Gutiérrez. “Edesur toma de rehén a los gobernantes, es una forma de presionar indirectamente”, aseguró el jefe comunal.
Gutiérrez también se mostró contrario a la idea de que se construyan nuevos barrios privados, pese a las leyes que por el momento lo permiten.

