La conductora de los legendarios almuerzos no duda en llamar a funcionarios a sus celulares particulares para quejarse o reclamar. Y no lo hace sólo desde su programa. Todos la atienden inmediatamente y dan curso a lo que solicita, porque saben que de no ser así, volverá a llamar. Los vecinos, agradecidos.
En medio de un acto oficial suena el teléfono de un altísimo funcionario del Gobierno porteño. Para no perder la atención del evento, no atiende y le pide a un asesor que se encargue del llamado. Cuando le comunican quién está del otro lado de la línea, deja todo, pide papel y lápiz, se va a un rincón y traga saliva para responder. “Ajá... sí, por supuesto... quédese tranquila, lo resolvemos. Gracias por llamar”, dice mientras sostiene el teléfono entre el hombro y la oreja y anota todo al pie de la letra. Al rato, pide que un colaborador se ocupe personalmente del tema y con celeridad.
El llamado, que entró directo al celular del funcionario para interpelarlo sobre los problemas que se viven a diario en un hospital porteño, no provenía de ningún otro ministro de peso; tampoco de ningún integrante del poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial. Es de alguien a quien le temen aún más: Mirtha Legrand, la mayor defensora “mediática” del pueblo.
Mirtha al teléfono. Es que la señora se erige cada día más como la abogada más activista de los problemas de los vecinos. Lo hace a través de su ganado poder frente a las cámaras de televisión en sus históricos almuerzos. Pero también llama sin pudor directo a algunos funcionarios y ministros para comunicarles los problemas que golpean a la Ciudad. Y pide soluciones.
Así, la estrella con mayor trayectoria en la TV argentina funciona como un poderoso canal de comunicación entre los llamados que hacen los vecinos a su producción con quejas y la clase política.
“Mirtha es una divina, nos llamó varias veces para pedir que hagamos arreglos en las calles”, confían desde el Ministerio de Espacio Público, a cargo de Juan Pablo Piccardo. Aunque el propio ministro no recuerda haber recibido sus llamados directo al celular, sus asesores de prensa la atendieron varias veces.
