Hace dos meses un escape de gas produjo una explosión en la escuela 49 que terminó con la vida de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez. Pablo Fernández, delegado de SUTEBA en Moreno, pasó por Radio UrbanaBA: «Hay 200 edificios escolares con las clases suspendidas», afirmó.
Miles de personas marcharo para pedir justicia por la muerte de Sandra Calamano –vicedirectora- y Rubén Rodríguez –auxiliar- tras una explosión producto de una fuga de gas en la escuela 49 de Moreno.
La marcha estaba estipulada en tres puntos: «Inmediata reparación de las escuelas; el reclamo en la fiscalía por la causa de Sandra y Rubén; y una olla popular frente al consejo escolar para finalizar la jornada«, señaló Fernández, delegado de SUTEBA en Moreno.
«Los directores de escuelas han tomado la decisión de no comenzar las clases hasta que estén reparadas las escuelas, y esto no ha ocurrido aún, a diferencia de lo que se dice desde el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires: hay 200 edificios escolares con las clases suspendidas», dijo Fernández a Radio UrbanaBA.
En el mismo tono, el referente sindical señaló: «Queremos saber que vamos a ingresar a las escuelas y que no va a ser una trampa mortal«.

«Debo decir que en algunas escuelas se ha avanzado, pero no de manera integral. Hay escuelas que no han sido presupuestadas. El municipio ha asumido el compromiso de hacer 100 obras para el funcionamiento de gas. Todas las escuelas que están funcionando están con el gas cortado«, finalizó.
Aquella mañana del 2 de agosto, exactamente a las 8:06, ambos ingresaron a la escuela ubicada en el carenciado barrio San Carlos. Minutos antes de que ingresaran los alumnos, una explosión les produjo una muerte instantánea.
El día anterior, la vicedirectora había realizado una nueva denuncia debido a un “fuerte olor a gas” que se notaba en la escuela. Según se tiene registro, las denuncias al Consejo Escolar intervenido por Provincia, fueron varias.

