El gobierno de una ciudad norteña implementó nuevas normas en su distrito. Multan a los individuos que “piropeen” a las mujeres, miren pornografías en cibercafé, descuiden el estado de sus casas y molesten a vecinos, entre otras.
En Culiacán, una ciudad al norte de México, entraron en vigor nuevos ítems en su reglamento penal. Por ejemplo, las medidas contemplan sanciones para quienes emitan piropos, permitan y alienten a ver en los cibercafés pornografía por medio de Internet y a los padres que dejen dentro de vehículos estacionados a menores de 12 años.
Las nuevas prohibiciones no apuntan a prevenir, sin embargo, el punto central del problema de la violación en México: en los últimos tres meses hubo 264 femicidios.
También, para aquellos que quieran realizar manifestaciones públicas, deberán notificar a la comunidad con 24 horas de anticipación, para que se puedan tomar las medidas de seguridad necesarias.
Los funcionarios de esta ciudad establecerán órganos y consejos vecinales que actuarán como mediadores para la conciliación de conflictos o la implementación de sanciones a quienes violen estas medidas.
Quien realice alguna de estas infracciones, se lo mutará con una suma que multiplica desde cinco hasta 40 veces el salario mínimo vigente en la región. La sanción podría ser cambiado por un trabajo comunitario de ocho horas.
OTRAS MEDIDAS SANCIONADAS.
Los ciudadanos que arrojen basura a la vía publica, transiten en bicicleta y molesten a terceros, no pinten la entrada de sus hogares, molesten con ruido a sus vecinos, hagan bromas llamando a los servicios de emergencia y seguridad, se harán acreedores a diversas sanciones.
Hace algunos meses, en Guanajuato, ciudad del mismo país, intentaron penar a aquellas parejas que se diera besos en la vía pública.
Por Gonzalo Cores
