En dos noches increíbles de ballet, 8 mil vecinos ovacionaron a la primera bailarina del Royal Ballet de Londres, que deslumbró junto a grandes artistas en el Club Alemán
Tras la proyección de un video que en pocos minutos resume con emotivos testimonios los orígenes de la bailarina Marianela Núñez, el gimnasio del Club Alemán Villa Ballester -convertido en un teatro- celebra de viva voz desde las tribunas. Si no fuera por las sillas alineadas sobre la cancha de deportes o alguna que otra sutileza técnica, uno podría trasladarse mentalmente a una sala de teatro.
Cuando el presentador del municipio termina de hacer «gala» de los logros de la intendencia en materia de danza, entonces sí, la Gala Solidaria de Ballet de San Martín, que desde hace cinco años realiza la estrella argentina cuando llega de visita desde Londres, pone en escena durante dos horas a solistas y compañías de variados estilos con un común denominador: la calidad.
Folclórica, tal vez su faceta menos vista, Núñez jugó luego a ser la luna en una chacarera que bailó con un paisano del Ballet Folklórico Nacional (Cristian Vattimo), que imploraba como Atahualpa bajarla del cielo. Sin corte, en Homenaje a Norma y Nydia Viola, la compañía entera copó la escena, con la protagonista de la noche integrada en una «Danza del trigo», y un final bien argentino y festivo, a once mil kilómetros de su otra «casa».

