Si el gobernador neuquino se anima a pelearle el poder a Kirchner, como candidato a presidente; Macri iría por la Ciudad de Buenos Aires.
Es raro ver hoy alguien que se anime a hacerle frente al presidente Néstor Kirchner, para las elecciones presidenciales de 2007. El coraje a veces puede mas que las circunstancias. Es por esto, que Jorge Sobisch y Mauricio Macri, parecen unir fuerzas. En principio, el diputado y presidente de Boca, pretendía pelearle de igual a igual a Kirchner la presidencia: “Yo estoy listo para ser candidato, pero prefiero esperar a que el Presidente se lance”, le dijo el 7 de octubre a los medios nacionales. "La oportunidad es hoy y ahora, tenemos que decidir qué país queremos, si queremos estar en confrontación permanente o queremos construir algo entre todos", agregó.
Y si se trata de construir algo entre todos, por que no empezar con el gobernador neuquino Sobisch, uno de los pocos que se le anima al presidente. Si de la patagonia ha llegado un hombre en 2003 a la rosada, del mismo lugar debería venir su verdugo. Tras la osadía de Macri para colarse en los reducidos lugares de candidatos presidenciales, le dejo ese saco que le quedaba grande a Sobisch, para entretenerse en otro terreno donde esta mas cómodo. "Sobisch está intentando su candidatura presidencial y hemos acordado que si el candidato del PRO llega a ser él, me quedo en la Capital”, confirmó el 10 de octubre desde Jujuy donde inauguró un local partidario.
Sin embargo, no todo es cordial entre el PRO y el Movimiento Popular Neuquino. Es que el gobernador de Neuquen y Ricardo López Murphy no se llevan muy bien. Siempre que Macri decide reunirse con Sobisch, o tienen algún tipo de acercamiento, en la interna del PRO se generan cortocircuitos. De hecho Sobisch había dicho que Lopez Murphy “un día que va a ser candidato a diputado, otro día a gobernador, y puede decir que va a ser hasta candidato a astronauta”. Este tipo de encontronazos no le hace bien a la estrategia para las elecciones presidenciales. Respecto a los lineamientos frente a las políticas oficialistas, surgen inconformidades respecto a la política de confrontación con la Iglesia, la crisis energética. Esto último debido a las continuas quejas de los empresarios que no ven con buenos ojos la falta de reservas energéticas y los siderales subsidios que reparte el super ministro para la compra de gas a Bolivia.
Sobisch había dicho hace unos meses frente a la idea kirchnerista de la concertación, que aunque tenga una relación seria y cordial con Kirchner “no quiere decir que nos vayan a 'borocotizar. Por eso nosotros también proponemos nuestra propia concertación”. También estuvo de acuerdo con la marcha organizada por el Ing. Juan Carlos Blumberg, y había criticado la contramarcha organizada desde el gobierno.
Frente a la lucha por los ATN, Sobisch prefirió entonces emitir bonos de deuda para financiar obras de infraestructura por un total de 250 millones de pesos. Pero más allá de las lejanas presidenciales, si Sobisch se pliega al PRO, la pelea kirchnerista por la Jefatura de la Ciudad de Buenos Aires se va a hacer mucho mas dura. A los deseos de Telerman por mantener su poder, se suma la intención de un Macri que tiene una muy buena imagen en la ciudad. Para las elecciones presidenciales de 2003, los porteños se habían inclinado por Lopez Murphy. Si la tendencia a la centro derecha se mantiene, la ciudad podría cambiar de manos y convertirse en una verdadera astilla para Kirchner.
