Un duro golpe recibió Colombia en su debut mundialista. Japón lo venció 2 a 1 y lo complica para lo que viene en el Grupo H. La selección de José Pekerman jugó más de ochenta minutos con uno menos, el árbitro expulsó a Carlos Sánchez por jugada de último recurso.
La marea amarilla que había en el Mordovia Arena y en todo Colombia, hacía suponer que el equipo brindaría una fiesta de fútbol como en las tribunas. Pero en el Mundial de las sorpresas, Japón aporto su porción y venció a la selección de Pekerman, que jugó con un hombre menos ochenta y cinco minutos por el Grupo H.
Carlos Sánchez quedará en los registros de Rusia 2018, por ser el primer expulsado del Mundial. El jugador vio la tarjeta roja a los tres minutos por una desinteligencia de Davinson Sánchez que perdió la marca luego de un rechazo nipon. Shinji Kagawa, aprovechó un rebote del portero de Colombia David Ospina y remató al arco. En ese instante apareció Carlos Sánchez, que desvió el balón con la mano. Penal, jugada manifiesta de gol interrumpida por último recurso del colombiano y afuera. Damir Skomina no dudo y expulsó al volante. Kagawa se encargó de cambiarlo por gol. Arriba Japón 1 a 0.
Por eso, todos los planes, toda la estrategia del pizarrón, quedó en la nada. José Pékerman optó por Juan Fernando Quintero por encima de James Rodríguez. El volante del Bayern Múnich, con fatiga muscular y ausente en algunos entrenamientos, se quedó en el banco. Prefirió el entrenador argentino hombres frescos ante un rival movedizo, de exigencia física y que suele imponer un ritmo alto.
Japón conservó la dinámica y complicó en un par de ocasiones a Ospina, el equipo se partió y perdió a su bastión central, el jugador del primer pase. Ingresó Barrios por Cuadrado, quitando aún más velocidad al ataque.
Casi al final del primer tiempo, el árbitro sloveno, compró una falta inexistente a Falcao al borde del área y Quintero con astucia metió el empate (notó que la barrera saltó, le dio de rastrón al palo más lejano del arquero, que alcanzó a manotear, pero la pelota ingresó en su totalidad). Colombia llegaba al empate y parecía que remontaría el encuentro en la segunda parte.
Nadie esperó este panorama. Colombia acusó el mazazo. Con un jugador menos acosó a su rival pero sin orden. En acciones esporádicas. Japón, sin embargo, encontró vía libre en el área de Ospina. La impericia de los japoneses para definir hizo que el resultado no se agrandara. Japón circuló el balón con comodidades en el medio y Colombia sintió el cansancio físico de jugar con uno menos.
A falta de media hora llegó el momento de James. El ex jugador del Real Madrid, salió al rescate de Colombia, que empezaba a acusar el esfuerzo de jugar en inferioridad. Ocupó el lugar de Quintero. Su entrada reactivó al resto y también a los cuarenta mil colombianos en las gradas.
Buscó un efecto similar el DT Nishino y recurrió a Taisuke Honda. Nada comparable en calidad. Pero para Japón generador de su imagen en el extranjero.
El resultado fue inmediato. El futbolista actualmente en el Pachuca mexicano, ejecutó un córner. Era el primer balón que tocaba Honda, que puso el centro en la cabeza de Osako, para llevarlo a la red y adelantar a Japón, que hacía trizas a su rival por la banda derecha. Genki Haraguchi dejó en evidencia más de una vez a Johan Mojica y a Jose Izquierdo, encargados de esa banda.
A la desesperada buscó el empate Colombia, que plagó de responsabilidad a James. Metió centros y empujó, también entró Calos Bacca, pero los de Pekerman no pudieron revertir la historia.
Japón obtuvo su primera victoria oficial frente a Colombia y queda puntero en el Grupo H, compartido con Senegal y Polonia.
