Se trata de un fideicomiso que creo el organismo multilateral despúes de la pandemia y el Gobierno Nacional avalúa solicitarlo. Serían más de mil millones de dólares.
Tras la recesión económica a nivel mundial por la propagación del coronavirus, el Fondo Monetario Internacional (FMI) creo el Fideicomiso de Resiliencia y Sostenibilidad (RST, según sus siglas en inglés) para ayudar a los países a generar un crecimiento sostenible y contribuir de esa forma a la estabilidad de largo plazo.
Según la agencia Reuters, el Gobierno argentino evalúa solicitar ese financiamiento que elaboró el FMI en abril de este año y que tiene previsto instrumentar en los próximo meses.
Por caso, cada país podrá pedir un límite del 150% de su cuota en el FMI, o de 1000 millones de derechos especiales de giro, equivalente a unos US$1302 millones de dólares, lo que sea menor. En el caso de Argentina, es la última cifra.
Por supuesto, Al igual que el resto de las líneas del Fondo, los nuevos préstamos tendrán condicionalidad, que estará “vinculada al progreso de las reformas, con cada medida conectada a un desembolso”.
Todo esto en el marco donde en septiembre estará la revisión del acuerdo vigente con el organismo multilateral, aunque este instrumento nuevo está por fuera de esos parámetros.
El Fondo creó el nuevo mecanismo este año con la idea de reforzar la respuesta a la pandemia del coronavirus y a problemas como el cambio climático. Antes de la llegada de Sergio Massa al Palacio de Hacienda, el Gobierno ya había mostrado interés en el nuevo instrumento que se ajustaba a las condiciones de la Argentina.
“El RST brindará respaldo normativo y financiamiento asequible con vencimiento a más largo plazo, con un vencimiento de 20 años y un período de gracia de 10 años y medio, para ayudar a generar resiliencia frente a los riesgos a largo plazo para la estabilidad de la balanza de pagos”, explicó Georgieva.
En rigor, si el Gobierno Nacional accede a pedir el préstamo, recibirá un 150% de 1.000 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) que ayudará a engrosar las reservas del Banco Central, una de las mayores preocupaciones del equipo económico.
