Desde el Frente Renovador fueron los primeros en objetar la posibilidad de dar marcha atrás con la ley sancionada en 2016. Dentro de Juntos por el Cambio hay posturas disímiles, mientras que en el peronismo habría un mayor consenso.
La semana pasada Alberto Fernández se mostró con distintos intendentes en Avellaneda y Lomas de Zamora. Tras esos encuentros, algunos jefes comunales manifestaron off the récord que el presidente se mostró en contra de la ley sancionada en 2016 que le prohíbe a los intendentes, concejales, consejeros escolares y legisladores provinciales mantenerse en un mismo cargo durante más de dos mandatos.
Incluso le adjudican a Alberto Fernández la siguiente declaración: “Los intendentes tendrían que reelegir por cuatro o cinco mandatos”.
El nivel de certeza de esa frase lo sabrá la historia. Pero lo cierto es que el Presidente jugó a favor de los jefes comunales que desde el 2016 planean cómo sortear esa ley impulsada por el Frente Renovador y adoptada por Cambiemos como propuesta propia.
Ya empezó el operativo para desactiva ese límite electoral. Y ya son varios los intendentes que se manifestaron en público en contra de una ley apoyada por gran parte del arco opositor hace cuatro años.
Por Juntos por el Cambios, el intendente de la capital bonaerense, Julio Garro, aseguró que la ley que limita la reelección indefinida de los intendentes «está muy mal aplicada».
«Lo que digo como abogado es que la ley está muy mal aplicada porque se aplicó en el medio de un mandato», expresó el alcalde platense en diálogo por Zoom .
«Cuando se tuvo que haber aplicado a partir de la sanción de esta ley, este sería mi primer mandato y el que viene sería el último», indicó Garro, que llegó a la intendencia de La Plata en 2015 y ahora transita su segundo mandato.
El radical de San Isidro, Gustavo Posse, advirtió que “los radicales estamos por la autonomía municipal. Si hubiese autonomía municipal, en cada lugar habría una carta orgánica donde los vecinos puedan decir ‘acá hay o no reelección’. La autonomía es lo que vale. El radicalismo va por la autonomía entera”.
Otros jefes comunales de Cambiemos plantearon posturas distintas. «Yo apoyé esa decisión en su momento y no debería borrar con el codo lo que escribí con la mano», dijo Néstor Grindetti, intendente de Lanús desde 2015, al respaldar las limitaciones. Su par de Bahía Blanca (desde 2015), Héctor Gay, se pronunció en sentido similar. «No es un tema que hayamos debatido. Personalmente, apoyé la ley y mantengo mi posición», señaló.
Desde el kirchnerismo dieron muestras del acompañamiento a dar marcha atrás con la ley. Mario Secco, de Ensenada, consideró que “poder elegir es el acto democrático más grande”. Y cuestionó: “¿Quién soy yo para sacarle la reelección a una ciudad que quiere votar a un intendente porque lo ve bien y ha hecho las cosas bien?”.
Y agregó: “Me pongo como ejemplo, tengo 5 mandatos, con 75% de los votos en la última elección, ustedes se creen que los ensenadenses son estúpidos, o será que la gente está contenta, se siente representada y hoy somos una las 10 ciudades que más creció en la Provincia”.
Al interior bonaerense, dos intendentes en condición de aprovechar el cambio de legislación vigente, en tanto, coincidieron en la necesidad de renovar cargos. Uno de ellos fue el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, que representó al espacio de Lavagna en los comicios e integra el grupo de intendentes independientes alineados con provincia.
«Primero hay que respetar la Ley, que hoy dice que no se puede; yo soy partidario de que hay que renovar los cargos y dar lugar a otros dirigentes», declaró el alcalde.
Otro compañero de espacio, el sampedrino Cecilio Salazar, coincidió en que la legislación vigente es muy cuestionada aunque a nivel personal advirtió que no tiene intenciones de seguir postulándose: «Es una decisión personal, por el desgaste personal en la función», explicó.
