Oficialismo y oposición aseguran estar cerca de reunir la mayoría necesaria para definir el futuro de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado. En paralelo, la participación remota de una senadora peronista abrió un nuevo choque entre Patricia Bullrich y Victoria Villarruel
La pelea por la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada ingresó en su tramo decisivo. Mientras La Libertad Avanza asegura que ya reunió los apoyos necesarios para avanzar con la media sanción en el Senado, el peronismo intensifica las gestiones para convencer a los legisladores que todavía no definieron su postura y apuesta a una fuerte movilización frente al Congreso durante la sesión del jueves. En paralelo, un nuevo choque entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich sumó tensión al debate por la participación remota de una senadora opositora.
En una conferencia de prensa, Patricia Bullrich presentó las modificaciones incorporadas al proyecto. Entre ellas, destacó la fijación de un límite del 25% para la compra de tierras por parte de extranjeros y sostuvo que el oficialismo ya cuenta con los votos suficientes para aprobar la iniciativa cuando se reanude la sesión que había pasado a cuarto intermedio en julio.
Si se toman como válidos los respaldos que mencionó la titular del bloque libertario, el oficialismo reuniría sus 21 senadores, los diez de la UCR y los tres del PRO, alcanzando 38 voluntades. Sin embargo, durante la jornada distintas voces dentro de LLA reconocían que el escenario seguía siendo ajustado y que el número fluctuaba alrededor de los 36 votos.
La dirigente libertaria también dejó entrever que contaría con el acompañamiento de representantes de Neuquén, Tucumán y Salta, entre ellos Julieta Corrozza, Beatriz Ávila, Sandra Mendoza y Flavia Royón. Sobre esta última, el presidente del interbloque Popular, José Mayans, aseguró horas antes que seguía intentando convencerla para que vote junto a la oposición.
En el caso de Corrozza, la senadora evitó anticipar su posición. No obstante, el gobernador neuquino Rolando Figueroa anunció este miércoles el envío de un proyecto a la Legislatura provincial para modificar el régimen de tierras fiscales y priorizar el acceso de neuquinos y argentinos.
Dentro de la UCR todavía persisten interrogantes sobre el voto de Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger. Desde el entorno de Fama señalaron que respaldará el proyecto en general, aunque rechazará el capítulo 3, y recordaron que pidió participar de manera remota por encontrarse recuperándose de una cirugía, en un planteo similar al realizado por Anabel Fernández Sagasti debido a un embarazo de riesgo.
En tanto, Abad mantenía objeciones al capítulo referido a tierras rurales, mientras que Kroneberger seguía reclamando modificaciones y esperaba conocer la redacción definitiva antes de definir su postura.
Otro de los legisladores que había pedido cambios era Carlos «Camau» Espínola. Aun así, desde el oficialismo afirmaron que cuentan con su voto favorable.
El cálculo libertario contempla un escenario en el que la sesión sea presidida por Bartolomé Abdala, ya que Victoria Villarruel quedará a cargo del Poder Ejecutivo durante el viaje de Javier Milei a Colombia y Ecuador. En caso de empate, el presidente provisional del Senado podría definir la votación con su doble voto.
Los apoyos que siguen en duda
Además de algunos radicales, el oficialismo mantiene la atención sobre los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, quienes habían anticipado su rechazo al capítulo vinculado a tierras. Detrás de esa posición también pesa la interna política entre el gobernador Hugo Passalacqua y el conductor del oficialismo misionero, Carlos Rovira.
Otra incógnita pasa por Edith Terenzi. La senadora chubutense, cercana al gobernador Ignacio Torres, no participó del inicio de la sesión por motivos familiares. Desde su entorno confirmaron que estará presente este jueves y que explicará el sentido de su voto, aunque sin adelantar cuál será.
El bloque opositor
Desde el peronismo, José Mayans insistió en que los 25 integrantes de su espacio votarán en contra del proyecto. «En total somos 25 en nuestro bloque y nadie votará a favor. Tengo entendido que somos alrededor de 34, 35 a favor. Estamos a un voto de 36. Que es empate», afirmó en declaraciones a Gelatina.
El interbloque Popular reúne a los senadores de Justicialista, Justicia Social Federal y Frente Cívico y Social por Santiago. A ese núcleo opositor se suman José María Carambia, Natalia Gadano y Alejandra Vigo.
También podrían incorporarse los tres integrantes de Convicción Federal, aunque esa cuenta podría modificarse si finalmente Sandra Mendoza acompaña al oficialismo, como sostuvo Bullrich.
La controversia por Fernández Sagasti
El tratamiento del proyecto también quedó atravesado por la discusión sobre la participación remota de Anabel Fernández Sagasti. Victoria Villarruel firmó una resolución que habilita su intervención de manera virtual, aunque dejó la decisión definitiva en manos del pleno del Senado y aclaró que se trata de una medida «de carácter individual, excepcional y transitorio», por lo que «no importa una modificación del Reglamento de esta Cámara ni la instauración de un régimen de alcance general».
Desde el peronismo sostuvieron que esa autorización puede aprobarse por mayoría simple, apoyándose en los decretos firmados por Cristina Kirchner durante la pandemia para habilitar sesiones remotas, luego de una consulta a la Corte Suprema.
Según esa interpretación, la cuestión no requiere incorporarse al temario porque forma parte de la organización interna de la Cámara. Además, remarcaron que Flavio Fama también solicitó participar a distancia.
En La Libertad Avanza, en cambio, rechazaron ese criterio. «Es una votación con dos tercios. Estás cambiando el reglamento», sostuvieron desde el entorno de un senador oficialista.
Para el oficialismo, cualquier modificación del reglamento o incorporación de un tema no previsto en una sesión ya iniciada exige una mayoría especial de 48 votos, un número que la oposición no tendría asegurado.
En declaraciones a A24, Patricia Bullrich cuestionó con dureza la decisión de Villarruel y calificó el procedimiento como «un mamarracho jurídico».
«Tuvimos una embarazada que tuvo licencia por tres meses y no vino a la Cámara. Tuvimos personas enfermas que tuvieron que pedir licencia. En ningún lugar del reglamento dice que una persona puede votar de manera virtual. Para votar hay que cambiar el reglamento, tiene que traer un proyecto. La vicepresidenta no puede por una decisión suya cambiar el reglamento», afirmó la senadora, quien además comparó la situación con el episodio del «diputrucho» durante el debate por la privatización de Gas del Estado en la década de 1990.
Desde la bancada libertaria también advirtieron que, si el reglamento se modifica, debería hacerse con alcance general y no únicamente para un caso puntual. «Si vamos a modificar el reglamento, que sea para todos no solo por un senador. Porque después si lo queremos hacer para alguien que no sea peronista, no creo que acompañen», señalaron desde el bloque oficialista.
