Fue una de las históricas voceras del macrismo. Los asesores del PRO antes le pedían que visitara provincias donde querían apuntalar a los candidatos internos. Esta semana visitó Chaco, dos días después de las elecciones locales. La caída de una dirigente que aspiró a suceder a Macri en la Ciudad y ahora solo se concentra en escribir sus memorias como vicepresidenta.
En 2015 Mauricio Macri militó para que Horacio Rodríguez Larreta fuera el candidato del oficialismo en Ciudad de Buenos Aires, en detrimento de su rival interno Gabriela Michetti.
Como no logró avanzar en su sueño porteño, Michetti terminó cumpliendo el rol que siempre le adjudicó Macri: ser su compañera de fórmula. En este caso, en búsqueda de la presidencia.
Durante los cuatro años de su mandato como presidenta del Senado de la Nación, Michetti pasó con más penas que logrias. Furcios y equivocaciones a la hora de manejar el recinto, y varias veces la sesión sobrecalentada por no saber controlar a los legisladores a tiempo.
Pero en cada año nuevo, Michetti vería que su influencia en Cambiemos (ahora Juntos por Cambio) se desvanecía. Incluso bajaron significativamente sus apariciones mediáticas. Rogelio Frigerio, Miguel Pichetto, Federico Pinedo o Hernán Lombardi se convirtieron en los voceros principales del oficialismo en los medios. Las últimas declaraciones que se conocen de la actual vicepresidenta son a través de sus redes sociales.
Hace dos años que Michetti no se desempaña como una de las voceras históricas del macrismo. Incluso decidió correrse en 2016 de la competencia por algún cargo que significa poder. Por ejemplo el martes estuvo en Resistencia junto a Eugenio Burzaco. Si bien los chaqueños votan para presidente el domingo 27, Michetti visitó esa provincia dos días después de las elecciones del 20, cuando ganó el peronismo. Antes Michetti visitaba las provincias donde el macrismo quería levantar a un candidato local.
En los últimos días en Twitter solamente se centró en convocar a la marcha del «Sí se puede» en el obelisco. Luego de la marcha solo se limitó a subir a las redes sociales el video de un dron que sobrevoló la manifestación.
Su última aparición 3.0 relacionada a la gestión fue la distinción en Casa Rosada de «20 empresas de distintos rubros y tamaños con el Sello de Gestión Inclusiva».
Y durante los debates presidenciales de los últimos dos domingos, Michetti retuitea textuales que suben en la cuenta oficial de Macri.
Aunque confía en revertir la elección, Michetti ya avisó a su círculo interno que bajará la (ya poca) intensidad política luego de diciembre. Pero se mantendrá cerca de los reacomodamientos que sufrirá la actual coalición.
Además planea escribir una «memoria de su gestión» como vicepresidenta y presidenta de la Cámara alta.
Sea cual fuere el resultado de las elecciones del 27 de octubre, con o sin reelección de Macri, Michetti no tendrá cargos electivos. Si gana Macri, ella podría ir a algún organismo internacional. Pero en el caso más probable de que gane Alberto Fernández, del Frente de Todos, priorizará la vida en familia y cuidar a su padre enfermo.
