La vicepresidenta cambió a alguna de sus figuras cercanas en el Senado y se especula con un eventual acercamiento al ejecutivo nacional.
Mientras desde Casa Rosada intensifican con sus actividades ligadas a la campaña del 2025, Victoria Villarruel, encabezó una serie de cambios en su equipo de colaboradores, lo que generó diversas interpretaciones en el ámbito político. Mientras algunos consideran que se trata de una purga para rodearse de incondicionales, otros creen que es resultado de los ataques del «triángulo de hierro» conformado por Javier Milei, su hermana Karina Milei y Santiago Caputo.
Una de las bajas más recientes en el equipo de Villarruel es María Laura Izzo, actual secretaria Administrativa de la Cámara alta. Si bien esto no fue oficializado, se sabe que su reemplazo será Emilio Viramonte Olmos, un empresario cordobés y cónsul honorario del reino de Dinamarca, quien ya ha sido presentado a varios senadores.
Viramonte tuvo un rol fundamental en la concreción de la reunión de Villarruel con Mauricio Macri en enero del año pasado, lo que habría generado tensiones con Karina Milei y Santiago Caputo. Sin embargo, también fue el canal de comunicación con el asesor estrella del presidente, en este sentido se especula un acercamiento a Javier Milei desde este lugar.
La reorganización del equipo de Villarruel parece estar enfocada en alinear su trabajo con las directrices del Poder Ejecutivo, lo que generó diversas reacciones y tensiones en el entorno político. Sin embargo, también despierta sospechas de querer encerrarse más en su circulo intimo en medio de sospechas de filtraciones a la Casa Rosada
Claudia Rucci, directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado, renunció sorpresivamente hace diez días. Su salida es vista como parte del reordenamiento del equipo de Villarruel para estar más sincronizada con el Poder Ejecutivo.
Desde marzo del año pasado, varios colaboradores cercanos a Villarruel dejaron sus cargos, incluyendo a Guillermo Montenegro, Solana Marchesán, Federico Pávito y Diego El Haj.
