Azucena Ehcosor de Acuña, esposa del intendente de Hurlingham, criticó la política nacional en el área de transporte en la última sesión. Su compañera de bancada Cristina Fioramonti la cruzó y hasta se animó a augurar su alejamiento. Alberto De Fazio, otro hombre del gobernador, respaldó a la primera y pidió una reunión de bloque.
Cuando parecía que los señalamientos entre el sciolismo y el ultrakirchnerismo estaban superados y el 2012 finalizaría en paz, la sesión de ayer en la Cámara Alta bonaerense reavivó viejas disputas entre ambos sectores. Es que, en el marco del tratamiento del traspaso de la Autopista Buenos Aires-La Plata al Estado provincial, una senadora afín a Daniel Scioli se animó a criticar al Gobierno nacional y encendió la polémica.
Se trata de la dirigente de la Juan Domingo y esposa del intendente de Hurlingham, Azucena Ehcosor de Acuña, quien en el recinto se quejó por la “carencia de una política planificada de transporte del gobierno nacional y los malos manejos económicos de una empresa prebendaria del Estado”.
Además, se refirió a ciertos “atrasos en los pagos” a los trabajadores de los peajes de la autovía y hasta se animó a ensalzar la figura de Facundo Moyano, titular del gremio del sector y enfrentado con la Casa Rosada, por su rol como dirigente del área.
Estas palabras no cayeron bien en el seno del ultrakirchnerismo y la encargada de recoger el guante fue la titular del bloque del FPV-PJ y esposa del diputado nacional Carlos Kunkel, Cristina Fioramonti. A través de un comunicado dirigido al vicegobernador Gabriel Mariotto, la senadora cristinista dejó en claro un “profundo malestar” por las expresiones por su compañera de bancada.
“Se evidencian, entre la legisladora Ehcosor de Acuña y el resto del bloque, diferencias insalvables en la concepción política. Bien sabido es que, en un bloque numeroso como el que presido, es natural que haya matices de criterio, pero que no suponen una fractura de la cohesión que finalmente se evidencia en el recinto; nunca estas situaciones han llegado al extremo de un modo tan tajante y, menos aún, en el ámbito de una sesión del Cuerpo”, disparó Fioramonti. Además, en uno de los pasajes más duros del documento, aseguró que en sus palabras se puso de manifiesto “su alejamiento de este bloque”. “En relación a esa postura, cuenta con absoluta libertad de acción”, cerró la titular de la bancada, casi invitándola a la puerta de salida
Otro integrante de la Cámara Alta, el sciolista Alberto De Fazio, se metió en la discusión y defendió a Ehcosor de Acuña. “Nadie tiene la representatividad para adueñarse una decisión de despedir a alguien del bloque. Es una decisión que se debe discutir en conjunto”, señaló el legislador. Por eso, tildó de “desmesurada” la reacción de Fioramonti y hasta pidió una reunión entre los integrantes del bloque. Según explicó, allí buscarán “tratar esta diferencia”. ¿La podrán superar?
