El Departamento Ejecutivo había denunciado algunos pre candidatos de la oposición por realizar una pegatina de afiches en el alumbrado público. La causa fue enviada al archivo. En campaña, parece que todo vale, cuando no sobran ideas.
Por César Morielli
Las campañas políticas suelen mostrar lo mejor y lo peor de candidatos y gestiones. Desde archivos escandalosos hasta ideas utópicas pasando por recursos mediáticos y públicos que oscilan sin escalas entre lo vergonzoso, lo previsible y la saturación.
San Martín y sus personajes no son ajenos a este fenómeno. Un manotazo de ahogado de un ignoto candidato es casi simpático, pero cuando una gestión con recursos y estructura acude al salvataje político de campaña con una difamación sin sustento ni seriedad, parece imperdonable. Para colmo la Municipalidad de San Martín, denunciante de distintos candidatos de la oposición por realizar pegatinas de afiches en el alumbrado público, obra lo que denuncia. Cualquiera que haya caminado por el distrito conoce los afiches que pegó la Gestión Ivoskus hoy, durante la campaña del año pasado, desde siempre y mañana seguro que también.
Desde el ivoskismo se buscó relacionar a estos candidatos con la delincuencia y la ilegalidad. Pero sin embargo se desnudó el vacío de ideas políticas y el desinterés por generar un debate rico en plena campaña; o porqué no, tomar alguna medida que beneficie al vecino y repercuta políticamente. Pedimos tan poco que hasta perdonamos la demagogia. El aumento brindado por Filmus a los docentes fue muy bien recibido por la sociedad. Bienvenidas sean las campañas si todas muestran buenas noticias al ciudadano.
Finalmente, la titular de la UFI 2 de San Martín, Fabiana Ruíz desestimó la denuncia hecha a principios de enero por la Municipalidad y mandó a archivo la presentación que solicitaba que se investigue la posible comisión de delito por la pegatina de afiches en el alumbrado público. La fiscal argumentó que mientras la pegatina no provoque que las lámparas se apaguen, no hay daño. Como el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, la medida será apelada luego de que el Departamento Ejecutivo presentara un recurso de revisión por considerar inconcebible que se desconozca el daño a las columnas y el erario público”.
La polémica fue desatada a principios de año por la presentación hecha en la Justicia por el Subsecretario de Gobierno, Andrés Petrillo, contra los precandidatos a Intendente Guillermo Devoto, Dante Dovena, Gabriel Katopodis, Héctor Lanza y Miguel Cuberos. Petrillo adujo “tener las pruebas de sobra que daban cuenta del deterioro que provocan con las incesantes pegatinas”.
El funcionario opinó en su momento que estos hechos “no solo deterioran la armonía visual, sino que además, implican un daño para el erario público municipal, sobre todo teniendo en cuenta la magnitud de las pegatinas”.
Al cierre de esta edición, sólo Guillermo Devoto había declarado ante el Tribunal de Faltas Municipal a cargo del Dr. Oscar Draghi. Pero todos deberán visitarlo y seguramente coincidirán los argumentos. El Dr. Devoto le dijo a Draghi que hay selectividad en la demanda, y que se debería denunciar a todo el mundo, desde Kirchner para abajo sin olvidar pasar por los despachos del Concejo Deliberante. También se cae de madura la opinión de que se trata de una persecución política a funcionarios opositores.
Desde el Concejo Deliberante, varios concejales ivoskistas consideraron que la denuncia no prosperó porque estuvo mal hecha y comandada por el propio Petrillo y la Secretaria de Legal y Técnica, Liliana Silvestre; pero con el visto bueno del intendente Ivoskus que estaba de vacaciones en Pinamar. Ninguno se animó a decir lo que todos piensan: que la demanda es una vergüenza con fines políticos y sin ningún fundamento. No muy diferente a ver a algún dirigente oficialista participando de “Gran Hermano, el debate”: fuera de contexto, con fines publicitarios, incoherente, vergonzoso y sin creatividad. Casi nada.

