Por lo menos por un rato, para compartir el momento de gloria que vive el macrismo, la funcionaria PRO regresó a la escena pública. Después de un largo periodo sin compartir escenario con Mauricio Macri y tener que ceder su lugar de líder femenina a la flamante ministra, María Eugenia Vidal, la alegría de la elección porteña trajo de regreso a Gabriela Michetti. ¿Podrá recuperar su espacio?
Por Antonela Galiani
Más allá de un abultado resultado que alimentó la confianza macrista, esta elección porteña tuvo varias particularidades. El regreso de Gabriela Michetti a la escena pública, al menos por algunos instantes, fue una de ellas. La vuelta de la diputada trajo el recuerdo de aquella funcionaria que solía ser la única representante femenina del PRO.
Aunque Michetti niega un distanciamiento con Macri e intenta no mostrarse molesta, su desaparición de escena, al tener que dejar su lugar a la flamante ministra de Desarrollo Social, la dejó a un costado por un largo tiempo. Sin ninguna queja pública, Michetti demostró ser nuevamente la funcionaria fiel, que está dispuesta a resignar los propios egos en pos de un mejor desarrollo del partido. Sobran ejemplos de lealtad.
Michetti fue una de las pocas que insistió en que el Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, debía resignar su candidatura presidencial y gobernar un período más la Ciudad de Buenos Aires, a pesar del esfuerzo que tuvo que hacer por imponerse como candidata y superar la ardua competencia con el Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, a la que la expuso Macri.
Durante la movida campaña en la Ciudad fue, nuevamente, la militante PRO que se corrió al costado para no opacar la imagen de la dulce compañera de fórmula de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal. “La candidata a vicejefa de Gobierno necesitaba un lugar de instalación porque es una ministra, que pese a trabajar muchísimo, no es tan conocida. Entonces tenía que correrme un poquito”, aseguró Gabriela.
Con la justificación de que Michetti trabaja en la campaña pero no en los medios, disimuló Mauricio Macri el relegamiento de una de las figuras más valiosas de su partido, que le aportó mucho para ganar su elección como Jefe de Gobierno en 2007.
Disfrutando su momento de gloria, al ser casi reelegido por los vecinos de la Capital, Macri decidió sacar del placar a su ex vicejefa. “Quiero invitar al escenario a la portadora de los grandes valores de este partido, a Gabi Michetti”, dijo el pasado domingo, y el público aplaudió fervientemente.
En el momento de dialogar con la prensa, Michetti se mostró “conforme” con la elección realizada por el Pro y eligió centrarse en el futuro. “Junto con Federico Pinedo trabajaremos un armado nacional, muy necesario para que el 2015 nos encuentre con un partido sólido. Lleva tiempo, no se hace de un día para el otro porque hay que recorrer mucho el país. Hay que empezarlo mañana”, expresó.
Así, la diputada reapareció en los medios y se mostró con entusiasmo de trabajar de cara a lo que viene. Cabe preguntar, si tras la reelección del líder PRO, Gabriela podrá ocupar su viejo lugar o seguirá cediendo espacios y trabajando por lo bajo.
