El personal de la Salud de la Ciudad denuncia falta de elementos para protegerse en el contexto de la pandemia, Covid-19.
Luego de que se publicase en el Boletín Oficial de la Ciudad la compra de barbijos a $3000 por parte del Gobierno porteño, tomó una nueva visibilidad la exposición que sufren mucho de los trabajadores del sistema de salud de la Ciudad, ante la pandemia por Coronavirus.
Si bien hubo poca visibilidad en los medios masivos de comunicación en relación a la adquisición de barbijos, (el equivalente a la compra de alimentos por parte del ministerio de Desarrollo Social en Nación), la oposición del Frente de Todos ya motorizó los mecanismos parlamentarios necesarios para pedir la información respecto de las compras, que en el contexto de la pandemia y de la emergencia, carecen de proceso de licitación.
El Gobierno porteño compró 15 mil barbijos por un total de 45 millones de pesos, lo que representa un costo de tres mil pesos cada unidad.
La empresa beneficiada por la licitación fue Green Salud del abogado Ignacio Saenz Valiente, parte del directorio del Grupo Clarín y Telecom Argentina.
Los barbijos que compró Larreta son los denominados “de alta eficiencia” y son producidos por la marca 3M. El modelo de barbijo que adquirió el Gobierno porteño es el 9332 FFP3, uno de los más caros del mercado.
Si se busca en sitios de compraventa como Mercado Libre, el modelo de barbijo se consigue por debajo de los 3 mil pesos.
QUEJAS DE LOS TRABAJADORES DE LA SALUD EN LA CIUDAD
En tanto en el Hospital Zubizarreta, y el Hospital Álvarez, además de otros establecimientos los médicos y el personal de salud está siendo obligado a concurrir a trabajar, a pesar de denunciar malas condiciones.
No tienen perdón! Van a matar a todo el personal de salud! #coronavirus #QuedateEnCasa @alferdezprensa
@horaciorlarreta @gcba @marielfitz @edufeiok @ginesggarcia @wwnicolas pic.twitter.com/tFZ3I56IIo— Ruben Cheistwer (@rcheist) April 10, 2020
“Por instrucciones del ministerio (Salud) nos están obligando a concurrir a todos los médicos, incluso a los que por sus especialidades no tienen a quien atender, gastando barbijos y exponiéndolos a contagios antes del pico de la pandemia, momento en el cual va a sr determinante que todos estemos en óptimas condiciones”, declaró parte del personal de salud del Zubizarreta preservando su identidad.
En el caso del Álvarez, la queja de los trabajadores es relativa a los instrumentos que reciben para ser protegidos en el contexto de la pandemia.
“Nos hacen hacer una fila para entregarnos un supuesto kit para el coronavirus, me dieron un sobre de madera con una lámina traslucida adentro, para que después según indicaciones vos misma te armes una máscara facial.”, explican los trabajadores.
“Si solicitas con una receta alcohol en gel, te dan uno solo por servicio, si es que hay, y por lo general no hay, lo mismo pasa con el jabón y con las toallas de papel”, denuncian.
El deterioro de la salud en la Ciudad no es actual, y es una de las quejas habituales de la oposición en relación al abultado presupuesto con el que cuenta la Ciudad, pero que sin embargo, no se destina a área sensibles como Salud y Educación.

