El concejal y referente de la JP – Cámpora, Juan Debandi, sufrió dispersión en su agrupación Gaspar Campos. Le cuestionan la forma de conducción. En paralelo avanzan otras líneas juveniles K, que piden lugar en la lista del oficialismo. La mesa de juventud “La Hugo Curto”.
El concejal oficialista alineado con la JP – Cámpora, Juan Debandi, enfrenta hace un tiempo la rebelión de parte de su tropa en el plano local. Cuestionan el modo en que milita y conduce. Uno de sus referentes, José Ottavis, estaría ya al tanto.
El principal escollo lo tiene con la denominada “sub 30” base y sustento de la JP. En Juventud, una de las áreas en las cuales tiene a “su” gente – que convivía, a su vez, con otras expresiones peronistas, no siempre de forma pacífica – le pegaron el portazo en cadena. Y los pibes están molestos. No sólo quedó el edil en el foco de conflicto, también su hermano Santiago.
Debandi tampoco la pasó bien a fines de 2012, cuando siendo una de las caras visibles en la Untref casi pierde el centro de estudiantes. Aquella vez, el kirchnerismo se impuso al PO por 31 votos.
Estos reveses se dan en un contexto en el cual vertientes K como La Cámpora, Movimiento Evita y Descamisados, piden lugares en la lista de Curto. Algunos recuerdan todavía las palabras recientes del ministro Tomada, en Caseros, quien le dijo en la cara al metalúrgico que los jóvenes son el presente, no el futuro.
Hoy, los nombres que suenan firmes para la nómina del oficialismo tienen que ver con reelecciones: Marta Burgos de Curto, Jorge Urrutia y Marcela Acuña. Y los lugares expectantes son menos que en la época de gloria.
De todos modos, el curtismo trata de reciclarse. En ese sentido, armaron la mesa de la juventud “La Hugo Curto” compuesta por una docena de agrupaciones. La integran militantes de entre 20 y 30 años, entre quienes hay varios familiares de funcionarios. Algunos de los anotados provienen de la Secretaría General, de Deportes, del tercer piso del municipio y de Anses.

