Los efectivos avanzaron sobre los manifestantes, que cortaban la circulación en la subida de la Autopista ubicada a la altura de Constitución.
Este mediodía, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires avanzó sobre un grupo de piqueteros que protestaba en la subida de la Autopista 25 de Mayo, a la altura de Constitución, lo que generó un enfrentamiento de varios minutos. Los efectivos lograron desalojar ese ingreso y egreso vital de la Capital Federal.
En el comienzo del conflicto hubo enfrentamientos entre el personal de la División de Infantería y los manifestantes, que se referencian con las organizaciones MST, el Partido Obrero y Libres.
La Policía porteña usó escudos para empujar y correr a los manifestantes para que descendieran de la Autopista 25 de Mayo, así como aerosoles de gas lacrimógeno para impedir que los piqueteros intenten agredir a los efectivos que se encontraban en la primera línea del operativo de desalojo.
Después de varios minutos de tensión, los manifestantes se retiraron y bajaron de la autopista, mientras que los efectivos esperaron en el lugar para después descender y liberar el tránsito.

La columna salió del acampe de organizaciones de izquierda y movimientos sociales que viene transcurriendo frente al edificio del Ministerio de Desarrollo Social, ubicado sobre la avenida 9 de Julio. Hoy era el tercer día de acampe. Ante ese contexto, Marcelo D’Alessandro, ministro de Seguridad porteño, consideró que la protesta que impulsa el bloque Unidad Piquetera «es una consecuencia de la inacción del Gobierno nacional».
«Ahora vemos la falta de respuesta a una situación realmente compleja, que obviamente no se puede arreglar con la policía, que es la pobreza. Ayer dieron las cifras y dos de cada tres chicos están en la indigencia, son pobres«, subrayó D’Alessandro en diálogo con el canal TN, mientras los manifestantes regresaban al acampe frente al edificio donde funciona la cartera conducida por Juan Zabaleta.
El funcionario porteño advirtió que «lo que quisieron hacer es poner en riesgo la vida de los manifestantes y de los automovilistas, subiendo a una autopista. No lo vamos a permitir. En la Ciudad no va a haber anarquía. Nos vamos a poner firmes y nuestro límite es la violencia», afirmó.
