Tal es la estrategia en la que se volcará el gobierno provincial para acompañar al Presupuesto 2010. Entre otras medidas considera subir el impuesto inmobiliario, incluir nuevos gravámenes a la actividad portuaria y retornar al “impuesto a la herencia”. Ya se alzaron algunas voces en contra de la propuesta.
Que la provincia está en números rojos no es novedad, ha sido la principal preocupación de la Gobernación en los últimos meses. Sin embargo hasta ahora no se sabía con certeza cuál sería la estrategia para poder sortear este déficit financiero.
La semana pasada el “salvataje” llegó justo a tiempo con los aproximadamente 244 millones de pesos del Programa de Ayuda Financiera, pero lo cierto es que el gobierno de Daniel Scioli sabe que no podrá depender exclusivamente de la Casa Rosada, que afronta su propia crisis a nivel nacional.
Es por ello que en los últimos días el gobernador bonaerense ha ido afilando su estrategia para conseguir nuevos fondos más allá de la asistencia que le brinde la administración central.
En este sentido ya se anunció la suba impositiva para el año próximo, que pretende afectar principalmente a los grandes contribuyentes.
Tal como se supo este fin de semana el gobierno bonaerense prepara una serie de reformas impositivas que se incluirán en el presupuesto 2010 y que se presentarán en la Legislatura provincial a más tardar a comienzos de octubre, para su aprobación final.
En principio las modificaciones incluyen un alza en el impuesto inmobiliario para “viviendas de alta valuación”. Según trascendió podrían ser aquellas propiedades cuyo valor fiscal supere los $ 250.000 y la medida, que representaría un alza impositiva del 20%, alcanzaría a unos 120 mil contribuyentes.
Por otra parte se contempla la posibilidad de aplicar un gravamen a toda transmisión gratuita de bienes de alto valor fiscal, principalmente donaciones y herencias. Medida que repondría el “Impuesto a la Herencia”, tributo que fue derogado en la década del ‘70 por la dictadura militar.
Asimismo se considera incluir nuevos gravámenes a la actividad portuaria, ampliando el impuesto a los ingresos brutos para la carga y descarga en los 14 puertos de la provincia. El canon sería aproximadamente de $10 por tonelada de carga y $ 30 por tonelada para la descarga.
Finalmente se modificará la forma de gravar la venta de automóviles usados: se eximirá la alícuota de 1,5% de ingresos brutos y se la reemplazará por una sobrealícuota en el impuesto de Sellos. De esta manera se piensa combatir el alto nivel de evasión en estas transacciones que ahora alcanza el 80%.
El proyecto fue elaborado por el director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de Buenos Aries (ARBA), Rafael Perelmiter, y será analizado en la semana por Scioli y sus colaboradores a fin de presentarlo ante la Legislatura.
Perelmiter defendió las reformas, indicando que tienen como objetivo “recaudar equitativamente”.
“No resolverán los problemas estructurales del fisco provincial y el evidente perjuicio que sufre en cuanto a los fondos coparticipables nacionales" expresó el funcionario, pero agregó que servirán para lograr "progresividad y equidad" impositiva.
El propio Scioli defendió las medidas indicando que sirven para "proteger a la clase media, la que trabaja, a los sectores humildes y que cuando haya un cambio sea proporcional a lo que vemos en otros sectores".
Sin embargo ya se levantaron algunas voces criticando la medida. Desde la oposición el senador bonaerense por la Coalición Cívica, Javier Mor Roig indicó que la creación del tributo a la herencia es "una locura y un verdadero disparate" y agregó que "viene de la mano con la caótica situación económica que padece la Provincia".
A su vez, el diputado arista Sebastián Cinquerrui indicó que dichas reformas “son manotazos de ahogado que ponen en evidencia la pésima gestión administrativa y financiera”. Al tiempo que describió la grave situación financiera provincial: “Tiene el pago frenado a todos los proveedores con retrasos de 180 días, un déficit que ronda los cinco mil millones de pesos y con un sistema de precarización laboral que redunda en un trabajo en negro financiado por el Estado”
Pero tal vez la crítica que más llamó la atención provino del intendente kirchnerista lomense Jorge Rossi, quien expresó que el aumento en los impuestos “puede ocurrir cuando las cosas están bien, porque cuando van mal se complica".
