Los candidatos a diputados nacionales del Frente Progresista recorrieron Virrey del Pino. Hicieron foco en la inflación y en el precio del pan. Críticas al Gobierno, “si lo que aumenta lo vamos a tener que fabricar nosotros, estaremos volviendo a una economía sin industrias”, apuntaron.
Los primeros candidatos a diputados por el Frente Progresista, Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, estuvieron en la Cooperativa Unión y Trabajo de Virrey del Pino, de La Matanza, junto con Jorge Ceballos, oriundo de ese distrito y otro de los postulantes de dicha boleta, y la concejal Sandra Oviedo.
Luego de una recorrida por las instalaciones, de conversar con los trabajadores y preparar pan junto a ellos, manifestaron el absurdo que plantea el Gobierno frente al problema de la inflación, cuya propuesta política y económica de combate a la suba de precios, específicamente del pan, fue difundir recetas para hacerlo de manera “casera”.
En declaraciones a medios locales, Alfonsín manifestó que "en 2009, con un salario mínimo y precio promedio del pan a 5 pesos, se podían comprar 300 kilos. Hoy, con un salario mínimo y un precio promedio a 17 pesos, se pueden comprar 170 kilos".
“El Gobierno ha hecho un desastre con la política agropecuaria, castigando al productor y al consumidor en beneficio de exportadoras y molinos", sostuvo el diputado radical, y agregó que “un gobierno que castiga al productor y además perjudica al pueblo, ¿es nacional y popular? No, es simplemente un mal gobierno".
Por su parte, y con respecto a la respuesta insólita brindada por Moreno y Colombo frente a este problema que afecta a los sectores más humildes, Stolbizer dijo que “la forma de resolver la inflación que quiere el Gobierno es absurda. Nos reunimos para ver si la receta de ‘Pimpi’ Colombo se adapta a una familia de padres trabajadores. Es una ridiculez. Pero lo más ridículo es querer reemplazar a los panaderos. Si lo que aumenta lo vamos a tener que fabricar nosotros, estaremos volviendo a una economía sin industrias”.
Concluyó: “Este gobierno alentó el monocultivo de soja para tener alta recaudación, y desalentó el cultivo de trigo. Ahora pagamos las consecuencias".
Por su parte, Ceballos aseguró que "nuestro pueblo sabe muy bien cómo hacer el pan en su casa, no necesita que el Gobierno se la recomiende. Aprendió a hacerlo hace mucho tiempo, para sobrevivir. Pero no sólo el pan. También la comida para los chicos en los comedores de los barrios, a pesar de que a veces quieran cortarnos esos recursos. Sabemos muy bien cómo organizarnos ante la malaria, pero no queremos vivir en la malaria, queremos una provincia justa donde el pan no sea una excepción sino un derecho".
