La nueva presidenta del Concejo Delibérate aseguró que deben “construir equilibrio y hay que construir un consenso”.
La flamante presidenta del Concejo Deliberante de Morón, Sibila Botti dialogó con Urbana BA y definió su du designación para presidir el cuerpo como algo“muy importante” y dijo que “era algo que no me esperaba”. Recordó que terminó en la lista de candidatos “por pedido de Martín Marinucci” y que la designación se resolvió “entre gallos y media noche”. Aclaró que conocía la dinámica del recinto, aunque afirmó: “Es la primera vez que soy concejal y es de repente muchísima responsabilidad”.
Botti, dirigente del Frente Renovador y de la confianza de Martín Marinucci, explicó que “la presidencia tiene dos desafíos”. Dijo que el primero apunta a consolidar herramientas de gestión y a consensuar entre los bloques para sostener “ese equilibrio que necesitamos como distrito”. Afirmó que “siempre pienso la política como una herramienta de transformación” y sostuvo que, bajo esa convicción, “el consenso es fundamental”.
La nueva presidenta destacó su mirada sobre el rol del Estado. Señaló que es “muy fanática de que las herramientas del Estado estén a servicio de nuestro pueblo” y remarcó que lo más relevante para ella es “poder lograr que nuestros vecinos se involucren con la política local en el marco de un Concejo Deliberante abierto”. Este enfoque se transformó en uno de los ejes centrales de su conducción.
Botti habló sobre la interna oficialista y advirtió que “hay que construir equilibrio y hay que construir un consenso”. Marcó la necesidad de avanzar con “respeto y con diálogo” entre los distintos sectores. Sostuvo que quienes se consideran oficialistas tienen una tarea clave: “acompañar la gestión de Lucas Ghi”. Aseguró que ese acompañamiento debe realizarse “con responsabilidad”.
También se refirió a su relación con el Ejecutivo. Contó que asumió un viernes y que ese mismo día “congeniamos con el intendente para tener un diálogo fluido”. Agregó que luego Ghi la recibió para hablar sobre los desafíos legislativos. Aclaró que su designación fue parte de “un acuerdo entre Marinucci y Martín Sabbatella”, aunque también incluyó al jefe comunal: “También fue un acuerdo con Lucas Ghi”. Expresó que Marinucci articuló con ambos sectores y concluyó: “Yo tengo la tarea de articular con todos los sectores y por supuesto con el Ejecutivo. Debemos construir un diálogo con el Ejecutivo”.
En su evaluación sobre la administración municipal, afirmó que “la gestión es buena”. Reconoció que el contexto resultó complejo porque “los recursos son escasos y las necesidades son siempre infinitas”. Añadió que existen aspectos que pueden mejorar y que hará sus aportes “en la medida de las posibilidades”. Cerró esa idea con una aclaración: “Es una evaluación personal”.
La sesión que definió su nombramiento mostró el clima interno del oficialismo local. El recinto recibió a Lucas Ghi, a Martín Sabbatella y a Martín Marinucci. Las tribunas se dividieron entre las militancias del Movimiento Derecho a Futuro y Nuevo Encuentro. Hubo cantos, cruces y momentos de tensión. En el recinto destacaron los gestos políticos, como las conversaciones entre Sabbatella y Marinucci o el acompañamiento cerrado del equipo de Ghi.
El oficialismo pasó a tener 13 concejales tras la elección del 7 de septiembre. La designación de Botti se aprobó por 14 votos afirmativos contra 10 negativos. Esa votación permitió que el Frente Renovador continuara al frente del cuerpo deliberativo, pese a que el sector del intendente buscaba otra conducción. Claudio Román quedó como vicepresidente y Cristian Morales como vicepresidente segundo.
