La última sesión del Concejo Deliberante de San Isidro estuvo atravesada por fuertes tensiones políticas, alineamientos con el gobierno de Javier Milei y nuevos capítulos en la interna local entre el oficialismo de Convocación y el possismo. Ninguno de los proyectos tratados sobre tablas fue aprobado.
Uno de los expedientes más relevantes fue el presentado por el bloque Unión por la Patria, que proponía expresar repudio y preocupación por el brutal desfinanciamiento que atraviesa el Hospital Garrahan. El proyecto fue acompañado únicamente por ese bloque, el Frente Renovador y el concejal Viaggio (Bloque Conservador Popular), pero no alcanzó los votos necesarios para su aprobación.
La concejala Manuela Schuppisser, de UxP, lamentó la falta de acompañamiento del resto del cuerpo: “Me llena de tristeza que quienes deberíamos velar por los derechos de nuestros vecinos optemos por mirar para otro lado. Me sorprende incluso de algunos que han militado por los derechos de la gente, hoy eligen callar”.
Desde el Frente Renovador, Federico Meca y Estefanía Rivadulla votaron a favor del repudio. También lo hizo Viaggio, quien se desmarcó de su interbloque: “La salud pública viene en decadencia desde los años 30. No quiero culpar a un gobierno en particular, pero la situación es muy difícil”.
En cambio,Maria Feldtmann , de La Libertad Avanza, responsabilizó a las gestiones pasadas por lo que consideró una mala administración. Cuestionó el uso de recursos, habló de empleados “ñoquis” en el hospital y defendió la auditoría como “el único camino para jerarquizar a los médicos y recuperar la salud infantil”.
La presidenta del bloque de UxP,Celia Sarmiento, apuntó con dureza contra quienes no apoyaron el repudio. “Dignidad y vergüenza no tuvieron nunca. Más del 70% de sus votantes festejan a un presidente que confronta con un nene con autismo mientras los chicos se mueren de hambre y las personas con discapacidad no acceden a tratamientos”, lanzó.
Gabriela Martínez, del PRO, también rechazó el proyecto. Si bien reconoció la crítica situación del sistema de salud, respaldó al gobierno nacional: “Confiamos en que se está haciendo lo necesario para mejorar. Hay que ir a fondo contra quienes hacen negocio con esto”.
El resultado fue categórico: el repudio no fue aprobado, dejando en evidencia el alineamiento de gran parte del Concejo con el gobierno de Milei.
Otro de los temas discutidos fue un proyecto para suspender momentáneamente las obras sobre la calle Ipiranga, en Boulogne. Tras un breve debate, se resolvió pasar el expediente a la Comisión de Planeamiento Urbano e invitar a la Asamblea Boulogne Verde para que participe en el tratamiento.
El tercer debate sobre tablas giró en torno a un pedido de informe impulsado por Acción Vecinal San Isidro es Distinto, que apuntaba a la instalación de mesas partidarias en la vía pública. Aunque el proyecto se presentó como institucional, el trasfondo fue claramente político y reavivó el enfrentamiento entre el possismo y el oficialismo de Convocación.
Lucía Rojo, de Convocación, defendió la legalidad de las mesas: “Hace más de 20 años trabajamos en espacios públicos con reuniones con vecinos. Entendemos perfectamente el calendario electoral. No estamos en campaña, estamos difundiendo nuestra gestión”.
Juan Bautista Ocampo fue más directo y cuestionó al autor del proyecto: “Es el mismo que en la gestión anterior, siendo funcionario, mandaba a levantar nuestras mesas, rompía carteles y presionaba a salones para que no alquilen. Tuvimos que hacer actos en San Fernando. Este proyecto es parte de esa misma obsesión por silenciar a Convocación”.
Desde el Frente Renovador, Meca señaló que cuando intentaron repartir volantes en el golf de Villa Adelina fueron retirados, mientras que militantes de Convocación sí pudieron hacerlo. “Es una línea muy fina. Hoy quienes reparten volantes ya son candidatos elegidos por su espacio. Eso también es hacer campaña”, expresó.
El concejal Pérez, autor del proyecto, respondió que el pedido de informe busca esclarecer si se están realizando actividades no autorizadas por la ley. Incluso denunció maniobras para “autovictimizarse” en campaña. Solicitó una cuestión de privilegio contra Ocampo, que fue rechazada por el resto de los concejales.
Catalina Riganti, también de Convocación, explicó que las candidaturas se definirán el 19 de julio y que recién el 23 de agosto comenzará la difusión política formal: “Mientras tanto, lo que hacemos es comunicar nuestro trabajo a los vecinos”.
El pedido de informe tampoco fue aprobado. Solo lo acompañaron Acción Vecinal San Isidro es Distinto, el Frente Renovador, la UCR, y los concejales Viaggio y Randolino. Ni Convocación, ni el PRO, ni LLA, ni Unión por la Patria levantaron la mano.
La sesión dejó dos postales claras: por un lado, la mayoría del Concejo se alinea sin fisuras con el gobierno de Javier Milei, al menos en lo discursivo. Por el otro, la interna entre Convocación y el possismo volvió a quedar al rojo vivo, esta vez con las mesas partidarias como escenario de la disputa

