En el Teatro Broadway, de la Capital Federal, a sólo tres cuadras del cónclave oficialista, el candidato presidencial del frente UNA se mostró junto a su equipo de trabajo y la militancia renovadora para anunciar los ejes de su gestión, en caso de hacerse con el Sillón de Rivadavia. Lucha contra el narcotráfico, educación, jubilados créditos para vivienda, fueron los temas abordados.
El candidato presidencial del frente UNA, Sergio Massa, realizó este lunes un multitudinario acto en el Teatro Broadway, de la Capital Federal, con el objetivo de dar a conocer las “Metas de Gobierno 2015-2019”, al mismo tiempo que Daniel Scioli presentaba su programa económico, en el Teatro Opera, de la misma ciudad.
A poco más de un mes para las elecciones generales, el líder del Frente Renovador profundizó las propuestas anunciadas desde que se impuso en las PASO del 9 de agosto a su rival interno, José Manuel De la Sota, y puso especial énfasis en la lucha contra el narcotráfico, la modificación del sistema educativo y el 82 % móvil para los jubilados.
“Quiero decirle a cada argentino que la pelea contra el narcotráfico y el miedo lo voy a tomar como un desafío personal”, enfatizó, y anunció: “Si me dan la responsabilidad de gobernar, me voy a poner al frente del Consejo Federal de Seguridad”.
En ese marco, prometió otorgarle un rol protagónico a su competidor interno, el mencionado gobernador de Córdoba, a quien incluyó en su “proyecto federal del respeto”.
Respecto de la política educativa, reiteró su plan para someter a evaluación a los docentes, tal y como lo sostuvo durante las últimas semanas y que generara rispideces con el líder sindical Roberto Baradel: “Vamos a evaluar a nuestros docentes, porque los queremos preparados para educar a nuestros hijos”, insistió.
Sobre su agenda para el empresariado nacional, selló su compromiso para “beneficiar a las PyMEs que contraten a nuestros jóvenes, para que no sea una pesadilla sino un sueño posible”, y renovó su premisa para disminuir la carga tributaria: “Vamos a bajar la presión impositiva un 30 % y a eliminar el Impuesto a las Ganancias para todos los trabajadores”, señaló, propuesta que se haría efectiva en un plan de cuatro años.
Acto seguido, se definió como “un amigo del campo”, al enviar un contundente guiño al sector agropecuario: “Se acabó el tiempo de la persecución y la presión impositiva. Ya no más ROE"s ni retenciones a las economías regionales, que se están muriendo por la presión del Estado”.
Indicó que su objetivo es hacer crecer 5 puntos por año el PBI y, en materia social, descartó la eliminación de subsidios. “Los planes los vamos a mantener por ley, pero les vamos a poner capacitación para que vuelvan al mercado del trabajo”, advirtió.
Y puso especial atención en el drama de los inquilinos y las dificultades para acceder a la vivienda propia, con un plan que dé posibilidad a “1,2 millones de créditos para la vivienda”.
Finalmente, se dirigió a los jubilados, y volvió a la carga con la devolución del 82 % móvil a partir del 1º de enero, si es que llega a la Casa Rosada, claro.
