Sobre tablas y a pesar de la negativa opositora, el oficialismo convirtió en Ley la Reforma impulsada por el gobernador Daniel Scioli. También se aprobó un proyecto solicitando al Ejecutivo una comisión de seguimiento para que controle su implementación.Se prevén algunas modificaciones "a posteriori".
El oficialismo convirtió hoy en Ley la Reforma Impositiva impulsada desde el Ejecutivo provincial que implica un aumento en los impuestos Inmobiliarios Rural y Urbano; un gravamen a la carga y descarga en terminales portuarias; un impuesto al traspaso gratuito de bienes y el pago de sellos en la compraventa de autos usados.
El proyecto fue aprobado con 28 votos a favor y 12 en contra, salvo en el artículo 26, que grava la actividad portuaria que obtuvo 25 votos a favor, 14 negativos y una abstención. La diferencia se debió a que tres senadores oficialistas, representantes de municipios con puertos, decidieron no acompañar la polémica medida. Tanto Santiago Nardelli como Elsa Strizzi, de Bahía Blanca, se opusieron al artículo; mientras que Javier Mazza, de Necochea, decidió abstenerse.
Por otra parte, salvo el bloque de Unión Pro, que se ausentó del recinto, las demás bancadas opositoras hicieron uso de los 5 minutos reglamentarios -que se extendieron un poco más- para justificar su voto negativo.
Los legisladores coincidieron en criticar el proyecto y en señalar que lamentablemente no pudo ser tratado en las Comisiones ni discutido en profundidad.
En este sentido, el senador Gerardo Reverberi, del ARI-CC, expresó “Me hubiera gustado discutir el proyecto en la Comisión de Asuntos Agrarios y también con los legisladores de las secciones más castigadas”. Y añadió “Lamentablemente hoy no podemos discutir porque el oficialismo tiene el voto cantado”.
Por su parte, Enrique Marcelo Honores, de la UCR, advirtió sobre el “impacto político” que tendrá “aprobar leyes a libro cerrado”. Agregando que “lamentablemente no hubo consenso con la Mesa Productiva ni con los trabajadores” y que se sanciona una ley que “castiga a la producción”.
También el radical Jesús Porrúa criticó la ley y cargó tintas contra el Ejecutivo Provincial. “El diálogo duró 3 segundos porque el gobierno eligió transitar por otros caminos” y remató “Hoy los intereses del gobierno de la provincia de Buenos Aires se chocan con los intereses de todos los bonaerenses”.
Durante la sesión también se aprobó, por unanimidad, un proyecto de declaración presentado por el bloque del PJ-FpV solicitando al Ejecutivo la conformación de una comisión de seguimiento de la Reforma Impositiva sancionada. Este órgano estaría compuesto por funcionarios del Ejecutivo, legisladores y representantes de los sectores involucrados. De esta manera el oficialismo dejó la puerta abierta para futuras “correcciones” de la Ley.
Luego de la sesión, el senador Federico Scarabino del FpV, señaló “es lógico que los sectores que son opositores se resistan a un aumento de los impuestos, que no es nada grato para ningún gobernante”, y agregó “nuestra responsabilidad como bloque oficialista es acompañar las decisiones del gobernador”
El legislador por un lado minimizó las críticas manifestando que “Ningún sector económico le va a reconocer a ningún gobernante que está muy bien su situación económica y que le parece bárbaro que pueda aumentar un poco el impuesto”, pero por otra parte admitió que hay muchos aspectos de la ley que será preciso analizar y tal vez modificar.
En definitiva, una vez más se sanciona una nueva normativa, a las apuradas y sin discusión real, previendo –incluso al momento de aprobarla- que será necesario corregirla.
Por Laura Elisandro
