El gobernador bonaerense convocó al Consejo Nacional Justicialista para este martes y anticipó que pedirán al ex presidente que reasuma la conducción del partido. Con la suerte unida al matrimonio K y frente a un panorama provincial cada vez más complejo, Scioli apuesta a fortalecer el kirchnerismo con la mira puesta en su propia reelección.
Lejos y olvidados quedaron aquellos leves gestos de alejamiento o disenso que el gobernador Daniel Scioli esbozó en algún momento en su relación con el gobierno nacional. El vínculo con el ex presidente Néstor Kirchner tuvo sus momentos álgidos, pero las difíciles circunstancias provinciales lo convencieron –si es que en algún momento dudó- de la necesidad de continuar juntos. También lo decidieron a olvidar, aunque sea por unos años, la ilusión del sillón presidencial, y a volcarse de lleno a la gestión con un objetivo claro: la reelección.
Con la suerte unida al matrimonio K no es de asombrar que Scioli haya decidido convocar al Consejo Nacional Justicialista el martes próximo con el fin de pedirle al ex presidente que reasuma la conducción del partido. La excusa es simple: la renuncia nunca fue tratada por el Consejo por lo que tranquilamente éste puede rechazarla.
"He conversado con todos los conductores del PJ y hay consenso para rechazar la renuncia de Kirchner, de manera que reasuma la conducción del Partido Justicialista", adelantó Scioli sobre el tema, que parece prácticamente “cocinado” –si bien en su momento el ex presidente dijo que su decisión era indeclinable-.
La idea es coherente tanto con el plan de Reforma Política, impulsado por el gobierno nacional para establecer internas abiertas y obligatorias, como con las intenciones presidenciales de Kirchner: volver a conducir el partido –posición que en realidad nunca abandonó- le permitiría empezar con una importante ventaja con respecto a sus competidores. Además, puede ser una movida eficaz frente a la intención expresada por Eduardo Duhalde de participar en las internas y de reorganizar al peronismo bajo su égida.
Desde el justicialismo ya se alzaron varias voces a favor del regreso kirchnerista en una especie de “operativo clamor” articulado no sólo por Scioli sino también por Hugo Moyano.
"El pedido de convocatoria ya lo estamos haciendo firmar por los consejeros de extracción gremial", anticipó el sindicalista y agregó "en esta instancia de la Patria, creemos que quien debe conducir el Partido Justicialista es el compañero Néstor Kirchner". Moción que también fue apoyada por el vicegobernador Alberto Balestrini; el diputado Carlos Kunkel y algunos intendentes bonaerenses, con el kirchnerista Julio Pereyra (de Florencio Varela) a la cabeza; entre otros funcionarios.
¿Qué papel juega Scioli en todo este entramado? En principio, aunque él lo desmienta, la situación económico-financiera de la provincia lo convirtió en un virtual “rehén” de la gestión nacional y ésta fue la principal razón por la cual se mantuvo incondicional al kirchnerismo, lo que le significó un importante costo político.
Cabe destacar que el gobernador bonaerense está pasando por uno de los peores momentos de su gestión: crecientes reclamos de los empleados estatales, inseguridad a la orden del día, dificultad para el pago de salarios y proveedores, una Legislatura en la que a fin de año perderá la mayoría automática, entre otras cuestiones. Es ahora más que nunca cuando necesita el apoyo del gobierno nacional, que logró remontar algo su imagen de la mano de la Ley de Medios y la asignación universal a la niñez.
Volcado de lleno a la gestión y a preparar su reelección para el 2011, Scioli apuesta al fortalecimiento de Kirchner a nivel nacional para consolidarse él también. Mientras tanto le “guarda” el sillón en el PJ esperando su retorno, que si sale según los planes, será inminente.
Por Laura Elisandro
