En los últimos días, se registraron pequeños hechos que denotan una mejora en la relacion entre los gobiernos provincial y municipal. La foto de Alberto Pérez con Bruera. La presencia del Intendente en el último acto de Cristina. Especulaciones de cara a los últimos cambios en un vínculo que venía prácticamente congelado.
La relación entre los dos Gobiernos parece tener un mejor cauce. La semana pasada sorprendió la foto que encontró al Jefe de Gabinete de Ministros de la provincia con el Intendente de la ciudad en la entrega de chalecos, en el marco de un programa de seguridad vial.
Pérez es uno de los hombres fuertes de Scioli, su mano derecha. Por lo tanto su presencia y acercamiento con el díscolo Pablo Bruera no es un dato menor.
El complejo triángulo que implica Nación-Provincia-Municipio, encuentra a un Intendente confrontado con la Presidenta, una suerte de efecto dominó que arrastra a la provincia en este enfrentamiento y un vínculo con idas y vueltas entre los mandatarios provincial y comunal.
En lo que respecta al discurso de Bruera, este se ha mostrado crítico con el gobierno, remarcando la necesidad de una mirada reflexiva desde el oficialismo Nacional, plantea su propuesta dentro del peronismo y se manifiesta en “defensa del modelo”. Y, como contracara, en lo concreto si bien el jefe comunal reconoce una serie de problemas pendientes en la provincia, no expone críticas explícitas hacia el Gobernador.
Recapitulando en los hechos que marcaron la relación en 2010, el mes de enero estuvo convulsionado tras el polémico almuerzo de legisladores bonaerenses del cual trascendieron duras críticas al oficialismo, a través del archienemigo del Gobierno: el diario Clarín.
Luego, durante febrero, el lanzamiento de la fuerza provincial que encabeza Pablo Bruera generó aún más enojo en el patagónico. De hecho, el ex presidente eligió La Plata para volver al escenario político tras su intervención quirúrgica, dos días antes del primer acto oficial del bruerismo en Ferro.
Más cerca en el tiempo, a fines de abril, el Intendente se hizo presente en el último acto que la Presidenta realizó en la ciudad. En esta ocasión Bruera se prestó a acompañar la iniciativa, pese a que uno de los Ministros que acompañó a Cristina Fernández fue Julio Alak, ex intendente de la ciudad y enemigo del actual Jefe Comunal.
ESPECULACIONES
Si bien hasta el momento sólo se detectan pequeños gestos, lo cierto es que lentamente se comienza a percibir un acercamiento entre sectores del bruerismo y el sciolismo. Según los rumores y las especulaciones sobre este movimiento político entre provincia y capital, existen cuestiones de fondo que lo explican.
Por un lado, una intención de cobro de una deuda que la administración bonaerense tiene con el Municipio. Se trata de un monto de 42 millones de pesos que la provincia debe a su capital por servicios que La Plata presta como tal. Cabe recordar que en diciembre pasado Scioli y Bruera firmaron un acuerdo en el que se reconocía la deuda y se fijó el valor citado.
Y, por el otro, se trataría de un avance en términos electorales. Hay quienes remarcan que ante la ausencia de Balestrini por tiempo indeterminado, desde el sciolismo, se ha comenzado un proceso de búsqueda de candidato que acompañe a Scioli en la fórmula provincial.
Por último, tampoco hay que perder de vista la intención K de recuperar militantes y dirigentes desertores de su espacio. Así, lentamente se vislumbra un cambio en el vínculo entre municipio y provincia que había sido prácticamente congelado.
