El gobernador de la provincia más importante del país, salió a pegarle a Macri, a quien eligió para rivalizar frente al electorado. Leé acá, el análisis de la LaNoticiaWeb, y enterate de su estrategia de cara a las próximas eleccciones nacionales.
Por Pablo Varela
El avance del año electoral, irá dejando en descubierto las distintas estrategias diseñadas desde los equipos de campaña para capturar la atención y los votos del electorado.
Ya desde el año pasado, se sostuvo en distintas versiones periodísticas que la Presidente de la Nación, eligió a Mauricio Macri como rival para elevar su figura, que este ganase las elecciones y poder retornar ella al poder en 2019, al mejor estilo Chile. La teoría puede sonar descabellada, pero en la política argentina, todo es posible.
No sabemos si dichas especulaciones fueron ciertas, pero si sabemos (al menos a juzgar por sus declaraciones) que quien eligió como rival a Mauricio Macri, es el gobernador de la provincia, Daniel Scioli.
En las últimas semanas, por primera vez desde que circulan mediciones, el líder PRO apareció picando en punta en la intención de votos, por encima del mismísimo Scioli, y también de Sergio Massa quien tras la victoria bonaerense de 2013 lideraba todas las encuestas de opinión.
Por este, y por otros motivos, es que el ex motonauta salió a pegarle duro al jefe de Gobierno, intentando marcar diferencias ante el electorado, en declaraciones de un tono que no han sido el común denominador de Scioli en su carrera política.
En entrevista con la señal de noticias C5N, perteneciente al grupo Índalo de Crisitobal López, Scioli criticó la gestión de Macri por su “hiperendeudamiento”, la “hiperpresión impositiva”, y las “desigualdades sociales” que se generan en la Ciudad de Buenos Aires.
Como si todo esto fuera poco, el gobernador visualizó un balotaje con el jefe de Gobierno y porteño y sentenció: “La gran final son dos visiones de país distintas: la que encabeza el jefe de Gobierno (porteño) y la que tenemos nosotros con las banderas históricas del peronismo”.
La palabra “peronismo” no es casual, mucho menos en la semana donde Macri sostuvo “compartir ciento por ciento las banderas del justicialismo”, e incorporó al “Lole” Reutemann al PRO santafecino coqueteando con una eventual fórmula presidencial. Estamos en año electoral: por eso, a nadie debiera de extrañar el intento por parte del líder PRO, de recabar votos en las huestes justicialistas. Y es por eso mismo, que el gobernador, salió fuertemente a marcarle la cancha.
Además, también criticó la performance del macrismo en el Congreso nacional, donde votaron en contra de la estatización de YPF y del sistema de jubilaciones privadas, además de reclamar que se les pague a los Fondos Buitres sin medir las consecuencias de la cláusula RUFO.
Scioli subió la apuesta y los “misiles” fueron dirigidos al ingeniero porteño.
Pero además, no solo de “peronismo” o banderas ideológicas versa la cuestión, sino también (y fundamentalmente) del conteo final de los votos. Se sabe (según diferentes encuestas que circulan) que en un eventual escenario de balotaje el rival que más beneficiaría a Daniel Scioli, es Macri. Dentro de los votantes de Massa, hay un componente de votos peronista, que si la instancia decisoria fuese entre el gobernador y el jefe de Gobierno, se irían con el primero. Por el contrario, si el escenario definitorio fuese Scioli-Massa, muchos votantes del PRO, apostarían por el tigrense.
Es por eso que el gobernador bonaerense ha elegido a Mauricio Macri para rivalizar y salió fuertemente a disputar mediáticamente, en la semana donde se inicia las sesiones ordinarias legislativas en todos los distritos.
