Además de Ojos en Alerta, el municipio cuenta con una robusta infraestructura de seguridad que incluye 1.293 cámaras de vigilancia, 46 motos y 120 móviles blindados que patrullan el distrito las 24 horas.
Entre enero y diciembre de 2024, San Isidro registró 887 detenidos, un 27% más que en el mismo período de 2023, según las estadísticas oficiales. Este incremento se debe a la política de seguridad implementada por el intendente Ramón Lanús.
“Después de un año de gestión en el que priorizamos la inversión en seguridad, este esfuerzo y trabajo implacable está dando resultados concretos. Esto fue posible gracias al trabajo coordinado con la Policía de la Provincia, la Fiscalía, los vecinos, las fuerzas de seguridad y el Municipio”, destacó Lanús.
Entre los avances logrados en materia de seguridad, el intendente detalló la compra de 33 nuevas patrullas, el aumento del patrullaje en un 20%, la incorporación de 80 nuevos agentes y el despliegue de Gendarmería Nacional. También subrayó el impacto del programa Ojos en Alerta, lanzado en junio de 2024.
Desde su implementación, este programa ha sido clave en la lucha contra el delito, con 600 alertas recibidas que resultaron en 25 detenciones, la recuperación de un vehículo robado y la capacitación de más de 6.000 vecinos. Según las estadísticas, el 62% de las alertas fueron preventivas, mientras que el 38% se relacionaron con delitos captados infraganti. El medio de comunicación más utilizado por los vecinos fue el texto (48%), seguido de fotos y videos.
Además de Ojos en Alerta, el municipio cuenta con una robusta infraestructura de seguridad que incluye 1.293 cámaras de vigilancia, 46 motos y 120 móviles blindados que patrullan el distrito las 24 horas.
“Sabemos que todavía queda mucho por hacer, pero hoy estamos mucho mejor que cuando llegamos al municipio”, concluyó Lanús, reafirmando su compromiso con la seguridad de los vecinos de San Isidro.

