Con dos asistencias de Mariano Pavone, figura del partido, el "Millonario" le ganó de forma justa a Huracán por 2 a 0 y le sacó siete puntos de diferencia en los promedios. Por su parte, el "Globo" se hunde en promoción
Era una final anticipada y se la llevó River. No jugó bien en el primer tiempo y en la única jugada bien armada, Lanzini remató al palo un mano a mano tras un pase de Pavone. Huracán se mostró ordenado y, aunque no tuvo ninguna chance para abrir el marcador, no pasó algún otro sacudón.
Ya en el segundo tiempo, el “Millonario” entró con otra actitud y en la primera, Pavone, que se mostró muy movedizo por todo el frente de ataque, se lo perdió solito luego de un desborde de Lanzini. Fue el primer aviso, porque dos minutos más tarde, a los 5, tras una excelente conexión entre Acevedo y Pavone, fue Lamela quien quedó mano a mano y definió sutilmente ante la salida de Monzón. Pero eso no era todo. Con el marcador abierto se hizo más fácil quebrar el cerrojo que había impuesto Brindisi en su defensa, y a los 14 minutos Pavone se puso la pilcha de asistidor y le tiró un centro a la cabeza de Ferrari, quien en “palomita” la empujó al fondo de la red. Era 2 a 0 y el partido parecía acabado. Y más cuando Guerra se pierde un gol de esos que no te dejan dormir por la noche. Luego de un rebote de Chichizola, el delantero “Quemero” sólo tenía que darle un pase a la red, ya con el arquero vencido, pero lo desperdició.
A Huracán todo se le hizo cuesta arriba, y River, por su parte, controló el partido y hasta pudo haber estirado la ventaja, si hubiera estado más fino en el armado de sus contragolpes.
Ahora la diferencia es de 7 puntos en la tabla de promedios y los dirigidos por J.J. López buscarán afirmar la actuación de hoy el próximo domingo, cuando visiten a Independiente en Avellaneda. El “Globo” está cada vez más complicado y deberá reaccionar inmediatamente si quiere aspirar a escaparle a la promoción, o por lo menos, al descenso directo.
La figura del partido fue Mariano Pavone. Metió dos asistencias, primero para Lamela y luego a Ferrari, para darle la victoria a su equipo. Tuvo un gran despliegue y se las rebuscó para generar peligro siempre. Sólo le faltó el gol.
